6 Ejemplos de Prosopografía

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Definición de Prosopografía:

La Prosopografía (o Eficción) es una Figura Retórica que consiste en la descripción de los rasgos físicos o externos de las personas.

Ejemplos de Prosopografía:

1. ..Su nombre es Dulcinea; (...) su hermosura, sobrehumana, pues en ella se vienen a hacer verdaderos todos los imposibles y quiméricos atributos de la belleza que los poetas dan a sus damas: que sus cabellos son oro, su frente campos elíseos, sus cejas arcos del cielo, sus ojos soles, sus mejillas rosas, sus labios corales, perlas sus dientes, alabastro su cuello, mármol su pecho, marfil sus manos, su blancura nieve, y las partes que a la vista humana encubrió la honestidad son tales, según yo pienso y entiendo, que sólo la consideración puede encarecerlas y no compararlas.

2. Letamendi era un señor flaco, bajito... Escuálido.. con melenas grises y barba blanca.. Tenía cierto tipo de aguilucho: la nariz corva.. Los ojos hundidos y brillantes.. se veía en él un hombre que se había hecho una cabeza.. como dicen los franceses... Vestía siempre levita algo entallada... y llevaba un sombrero de copa de alas planas.. de esos sombreros clásicos de los melenudos profesores de la Sorbona...

3. aun ahora, con su elevada estatura, barba rizosa y bien cortada, los ojos animados y brillantes y el cutis sin arrugas, sería aceptado por muchas mujeres

4. (...) riendo, con su doble fila de dientes blancos, con su cara atezada y sobria, su cabeza pelada y su mechoncillo en la frente... Calzaba entonces alpargatas, no sólo por su limpia pobreza, sino porque era el calzado natural a que su pie se acostumbró de chiquillo y que él recuperaba en cuanto la estación madrileña se lo consentía. Llegaba en mangas de camisa, sin corbata ni cuello, casi mojado aún de su chapuzón en la corriente. Unos ojos azules, como dos piedras límpidas sobre las que el agua hubiese pasado durante años, brillaban en la faz térrea, arcilla pura, donde la dentadura blanca, blanquísima, contrastaba con violencia como, efectivamente, una irrupción de espuma sobre una tierra ocre..

5. Comienço por los cabellos. ¿Vees tú las madexas de oro delgado que hilan en Arabia? Más lindos son, y no resplandecen menos. Su longura hasta el postrero asiento de sus pies; después, crinados y atados con la delgada cuerda, como ella se los pone, que no ha más menester para convertir los hombres en piedras. […] Los ojos verdes, rasgados; las pestañas luengas; las cejas delgadas y alçadas; la nariz mediana; la boca pequeña; los dientes menudos y blancos; los labios, colorados y grosezuelos; el torno del rostro poco más luengo que redondo; el pecho alto; la redondeza y forma de las pequeñas tetas, ¿quién te la podría figurar?, que se despereza el hombre cuando las mira. La tez lisa, lustrosa; el cuero suyo escuresçe la nieve, la color mezclada, qual ella la escogió para sí. […] Las manos pequeñas e mediana manera, de dulce carne acompañadas; los dedos luengos; las uñas en ellos largas y coloradas, que parescen rubíes entre perlas.Fernando de Rojas, La Celestina...

6. En verdad, el aspecto externo de Momo era un poco extraño y tal vez podía asustar algo a la gente que da mucha importancia al aseo y al orden. Era pequeña y bastante flaca, de modo que ni con la mejor voluntad se podía decir si tenía ocho años o ya doce. Tenía el pelo muy ensortijado, negro como la pez, y parecía no haberse enfrentado nunca a un peine o unas tijeras. Tenía unos ojos muy grandes, muy hermosos y también negros como la pez y unos pies del mismo color, pues casi siempre iba descalza.

7. Fernán Gómez, peto y espaldar luciente, el morrión parece que vierte azahares, su cuerpo alto, su brazo se mueve...

8. Otli tenía el pelo corto y erizado, rojo como una zanahoria, y las orejas gachas de soplillo. Era delgado y alto con la piel llena de pecas. Pero éstas no eran los graciosos puntillos que con frecuencia caen tan bien en las narices respingonas de las chicas. Otli tenía todo el cuerpo blanco y marrón como un perro foxterrier; como si se hubiese puesto cerca de un pintor que le pulverizase de marrón en una pared blanca.

Christine Nöstlinger, Filo entra en acción

9. “Todavía veo a Hassan encaramado a aquél árbol, con la luz del sol parpadeando a través de las hojas e iluminando su cara casi perfectamente redonda, una cara parecida a la de una muñeca china tallada en madera: tenía la nariz ancha y chata; sus ojos eran rasgados e inclinados, semejantes a las hojas del bambú, unos ojos que según les diera la luz, parecían dorados, verdes e incluso color zafiro. Todavía veo sus diminutas orejas bajas y la protuberancia puntiaguda de su barbilla, un apéndice carnoso que parecía como añadido en el último momento. Y el labio partido, a medio terminar, como si al fabricante de muñecas chinas se le hubiera escurrido el instrumento de las manos …”

 Cometas en el Cielo, Khaled Hosseini.

10. Era don Cayetano un viejecillo de setenta y seis años, vivaracho, alegre, flaco, seco, de color de cuero viejo, arrugado como un pergamino al fuego, y el conjunto de su personilla recordaba, sin que se supiera a punto fijo por qué, la silueta de un buitre de tamaño natural; aunque, según otros, más se parecía a una urraca, o a un tordo encogido y despeluznado. Tenía sin duda mucho de pájaro en figura y gestos, y más, visto en su sombra. Era anguloso y puntiagudo, usaba sombrero de teja de los antiguos, largo y estrecho, de alas muy recogidas, a lo don Basilio, y como lo echaba hacia el cogote, parecía que llevaba en la cabeza un telescopio; era miope y corregía el defecto con gafas de oro montadas en nariz larga y corva. Detrás de los cristales brillaban unos ojuelos inquietos, muy  negros y muy redondos. Terciaba el manteo a lo estudiante, solía poner los brazos en jarras, y si la conversación era de asunto teológico o canónico, extendía la mano derecha y formaba un anteojo con el dedo pulgar y el índice.

Leopoldo Alas "Clarín": La Regenta

11. “(…) Este que véis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada, las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro; los bigotes grandes, la boca pequeña (...)”.

(CERVANTES, Novelas ejemplares)

14 COMENTARIOS:

Anónimo dijo...

es muy bueno

Anónimo dijo...

es muy bueno

Anónimo dijo...

me a ayudado mucho

Anónimo dijo...

es excelente realmente me a gustado mucho

Anónimo dijo...

genial!! Muchas gracias y esta muuuy currado ^^

Anónimo dijo...

holix, meeee encanta el chorix, y a mi amiga el piquix e.e y eso ya chao ede. cuidense, y no se peguen el sidae.e

Anónimo dijo...

y ejemplo ayyyyyyyyyy

Anónimo dijo...

.l.

Anónimo dijo...

culeros pongan cosas buenas

Anónimo dijo...

esta realmente genial!!! cuando he ido a elaborar el mio me a ayudado muchisimo. enorabuena esta muy currado ;)

Retoricas.com dijo...

Los ejemplos de Prosopografía han sido mejorados y aumentados. Un saludo! ;)

Anónimo dijo...

creo q me ayudo mucho

Anónimo dijo...

muy bueno me sirvio

Anónimo dijo...

genial me salvo de una rajada;)

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