"Carta desde la cárcel" - Martin Luther King


Martin Luther King Jr.

 "Carta desde la cárcel de Birmingham"

 Discurso de Martin Luther King el 16 de Abril de 1963.

Enlaces: Derechos Humanos | Martin Luther King

"Amigos míos, debo decirles que no hemos obtenido ni una sola conquista en materia de derechos civiles sin una presión legal decidida y no violenta. La historia nos ofrece una larga y trágica enseñanza del hecho de que los grupos privilegiados raramente renuncian voluntariamente a sus privilegios..."

"Mis queridos colegas: durante mi confinamiento aquí en la prisión de Birmingham recordé vuestras recientes declaraciones tildando a nuestras actividades de injustas e inoportunas. Raramente, si es que alguna vez lo he hecho, me detengo a responder las críticas a mi trabajo e ideas. Si buscara responder a todas las críticas que cruzan por mi escritorio, mis secretarios no podrían ocuparse de otra cosa durante el día, y yo no tendría tiempo para el trabajo constructivo. Pero dado que siento que ustedes son hombres de buen espíritu, y que vuestras criticas están sinceramente formuladas, quisiera responder a vuestras declaraciones con lo que creo son términos razonables y pacientes.

Pienso que debería darles la razón de mi venida aquí, a Birmingham, ya que ustedes fueron influidos por la idea según la cual “ciertos forasteros se hicieron presentes en la ciudad”. Tengo el honor de servir como presidente de la Conferencia por el Liderazgo Cristiano del Sur, una organización que opera en cada estado del sur de los Estados Unidos... Toda vez que resulta posible compartimos el personal y los recursos educativos y financieros con nuestros afiliados. Varios meses atrás nuestro afiliado en esta ciudad nos invitó a prepararnos para llevar adelante un programa de acción directa no violenta si dicho programa fuera estimado necesario.

Consentimos rápidamente y cuando el momento llegó honramos nuestra promesa. Entonces estoy aquí, junto a varios miembros de mi equipo, porque aquí fuimos invitados. Mas allá de esto, estoy en Birmingham porque aquí esta la injusticia... soy consciente de la interrelación de todas las comunidades y estados. No puedo quedarme sentado sin hacer nada en Atlanta y sin preocuparme acerca de lo que ocurre aquí en Birmingham.

La injusticia en cualquier lugar es una amenaza para la justicia en todos lados. Estamos atrapados en una red inescapable de solidaridad, unidos en el destino.



Cualquier cosa que afecte a uno directamente afecta a todos indirectamente. Nadie que viva dentro de los Estados Unidos puede jamás ser considerado un forastero en ningún lugar del país.

Ustedes deploran las protestas que actualmente se llevan a cabo en Birmingham. Pero siento pesar por el hecho de que vuestras declaraciones no expresen el mismo nivel de preocupación por las condiciones que dieron lugar a las protestas...

En cualquier campaña pacifica existen cuatro pasos básicos: 1) la investigación de los hechos para determinar si existen injusticias; 2) la negociación; 3) la auto-purificación; 4) la acción directa. Hemos atravesado los cuatro pasos en Birmingham. Nadie puede negar el hecho de que la injusticia racial salpica a esta comunidad. Birmingham es quizás la ciudad racialmente más injusta de los Estados Unidos. Sus espantosos antecedentes en materia de brutalidad policial se conocen en cada parte del país. Su trato injusto a los negros en los tribunales es una realidad notoria... En cierto momento existió la oportunidad... de conversar con algunos de los líderes de la comunidad. En estas reuniones se formularon ciertas promesas... A medida que las semanas y los meses pasaron, nos dimos cuenta que fuimos victimas de promesas rotas... Entonces no tuvimos otra alternativa que prepararnos para la acción directa... No éramos ajenos a las dificultades que enfrentábamos. Decidimos entonces atravesar un proceso de auto-purificación.

Comenzamos a tener reuniones y talleres sobre comportamiento pacífico y nos planteamos en forma repetida interrogantes como el de si somos capaces de aceptar golpes sin devolverlos, o si estamos en condiciones de padecer los sufrimientos de la cárcel. 


Decidimos preparar nuestro programa de acción directa para el período de pascuas, dado que, con excepción de la Navidad, este es el período de mayor actividad comercial del año... sentimos que éste era el mejor momento para ejercer presión sobre
los comerciantes en favor de los cambios... 


Luego nos dimos cuenta que la elección de marzo se avecinaba y entonces decidimos posponer el programa de acción directa para luego de las elecciones. Cuando después descubrimos que existían posibilidades de que Mr. Connor (el gobernador) fuera derrotado en las elecciones decidimos postergar nuevamente la acción, para que las protestas no pudieran ser utilizadas para enturbiar la situación. Fue en este momento que decidimos comenzar nuestra acción pacifica el día después de las elecciones.

Esto revela que no nos movimos irresponsablemente hacia la acción directa...

Ustedes podrían preguntar, ¿pero por qué la acción directa? ¿Por qué las sentadas, marchas, etc.? ¿No es la negociación un mejor camino? Ustedes tienen toda la razón al favorecer la negociación. De hecho, éste es el propósito de la acción directa. La acción directa no violenta busca crear una crisis tal (y establecer una tensión creativa tal) que una comunidad que constantemente se niega a negociar se vea forzada a enfrentar el tema. Busca dramatizar la cuestión para que ella no pueda seguir siendo ignorada.

Acabo de referirme a la creación de una tensión como parte de la resistencia no violenta. Esto puede resultar shockeante. Pero debo confesar que no le tengo miedo a la palabra tensión.

He trabajado y ofrecido sermones honestamente en contra de la tensión violenta, pero existe un tipo de tensión constructiva no violenta que resulta necesaria para el crecimiento... por eso es que estamos de acuerdo con ustedes en que es necesario negociar. Durante demasiado tiempo nuestro amado sur nos ha sobrecargado con el intento trágico de vivir en un monólogo en lugar de un dialogo.

Ustedes dicen también que nuestras acciones resultan inoportunas. Algunos preguntaron, ¿por qué no le dieron tiempo para actuar a la nueva administración? 


La única respuesta que puedo darles es que la nueva administración debe ser alertada... antes de que actúe... Estaríamos lamentablemente equivocados si pensáramos que la elección de Boutwell va a modificar radicalmente las cosas. Mientras Boutwell es mucho más razonable y gentil que Connor, ambos son segregacionistas, ambos están empeñados en la tarea de mantener el status quo. La esperanza que veo en Boutwell es que él va a ser lo suficientemente razonable como para ver la futilidad de la resistencia masiva a la desegregación. Pero él no va a ver esto sin presión de parte de los defensores de los
derechos civiles.

Amigos míos, debo decirles que no hemos obtenido ni una sola conquista en materia de derechos civiles sin una presión legal decidida y no violenta. La historia ofrece una larga y trágica enseñanza del hecho de que los grupos privilegiados raramente renuncian voluntariamente a sus privilegios.

Los individuos pueden ver la luz moral y voluntariamente renunciar a sus posturas injustas; pero los grupos son más inmorales que los individuos.

Sabemos como resultado de una dolorosa experiencia que la libertad nunca es voluntariamente otorgada por el opresor. Debe ser demandada por el oprimido.

Francamente, nunca he participado de un movimiento de acción directa que fuera ‘oportuno’ de acuerdo a la agenda de aquellos que no han sufrido indebidamente de la enfermedad de la segregación racial... Hemos esperado más de 340 años el reconocimiento de nuestros derechos constitucionales.

Creo que puede resultar fácil para quienes no han padecido nunca los dardos afilados de la segregación decir ‘esperen’. Pero cuando hayan visto a grupos linchar a vuestros padres a su antojo y ahogar a vuestros hermanos y hermanas caprichosamente; cuando hayan visto a policías movidos por el odio maldecir, patear, tratar brutalmente y hasta matar a vuestras hermanas y hermanos negros con impunidad;... cuando de repente se les trabe la lengua y no puedan hablar cuando intenten explicarle a vuestras hijas de 6 años por qué no pueden ir a un parque de diversiones que ha sido publicitado en televisión, y vean esas depresivas nubes de inferioridad comenzando a formarse en su pequeño cielo mental; cuando tengan que inventar una respuesta para vuestros hijos de 5 años que les pregunten por qué los blancos tratan tan mal a los negros;... cuando vuestro primer nombre es ‘negro’...; cuando a sus madres y a sus esposas se les niegue el titulo de ‘señora’...; entonces entenderán por qué encontramos ya difícil esperar.

Uno podría validamente preguntar, cómo pueden defender la violación de algunas leyes y el respeto de otras? La respuesta puede encontrarse en el hecho de que existen dos tipos de leyes: existen leyes justas e injustas. Estoy de acuerdo con San Agustín en que las leyes injustas no son leyes en absoluto. Ahora, cuál es la diferencia entre las dos?

Cómo determina uno si la ley es justa o injusta?...  Cualquier ley que degrada la personalidad humana es injusta... la segregación termina relegando a las personas al estatus de cosas. De manera que puedo promover que la gente desobedezca las ordenanzas segregacionistas porque son moralmente erróneas... Una ley injusta es una ley impuesta por una mayoría a una minoría, una minoría que no tuvo ningún rol en su creación o sanción debido a que no tuvo derecho a votar...

Espero que vean la diferencia que estoy intentando señalar. De ninguna manera apoyo una evasión de la ley... Esto conduciría a la anarquía. Alguien que viola una ley injusta debe hacerlo abiertamente, con amor,... y con voluntad de aceptar el castigo.

Creo que un individuo que viola una ley que su conciencia le dice que es injusta, y que voluntariamente acepta el castigo en la cárcel para despertar la conciencia de la comunidad sobre su injusticia, está en realidad expresando el mayor respeto por la ley...

No debemos olvidar que todo lo que Hitler hizo en Alemania era “legal”... Tenía la esperanza de que el individuo blanco moderado entendiera que la ley y el orden existen para el propósito de asegurar la justicia, y que cuando ellos fracasan en lograr esto se convierten en represas peligrosamente construidas para bloquear el flujo del progreso social....

En vuestras declaraciones dijeron que nuestras acciones, aun cuando son pacíficas, deben ser condenas porque precipitan la violencia. ¿Pero puede esta afirmación ser lógicamente formulada? ¿No resulta esto similar a condenar al individuo víctima de un robo porque su posesión de dinero precipitó el robo?... Deberíamos darnos cuenta, como los tribunales lo han afirmado consistentemente, que es inmoral impedir los esfuerzos de un individuo por ganar sus derechos constitucionales básicos con la excusa de que su búsqueda precipita la violencia.

La sociedad debe proteger al individuo robado y castigar al ladrón.

El pueblo oprimido no puede continuar oprimido para siempre. La búsqueda de la justicia va eventualmente a surgir... Los negros tienen muchos resentimientos y frustraciones latentes. Si sus emociones reprimidas no salen a la luz de estos modos pacíficos, saldrán en expresiones ominosas de violencia. Esto no es una amenaza; es un hecho de la historia... Lo que he intentado decir es que este descontento normal y saludable puede ser canalizado a través del recurso creativo de la acción directa pacífica...

Ahora, este enfoque ha sido catalogado de extremista... ¿Pero no fueron Abraham Lincoln y Thomas Jefferson extremistas?... La cuestión entonces no es si seremos extremistas sino qué clase de extremistas seremos?  ¿Seremos extremistas para el odio o extremistas para el amor? ¿Seremos extremistas para la preservación de la injusticia o para la causa de la justicia?....

A pesar de algunas excepciones notables, debo reiterar honestamente que he sido decepcionado por la iglesia... Años atrás tuve el extraño sentimiento de que íbamos a ser apoyados por la iglesia blanca,... que iban a ser nuestros más fuertes aliados.

En vez de eso, algunos han sido fuertes opositores... 



Estamos entonces aquí, moviéndonos hacia el fin del siglo 20 con una comunidad religiosa ajustada en gran medida al status quo.

Debo finalizar ahora. Pero antes de hacerlo me veo forzado a mencionar otro punto de vuestras declaraciones que me perturbó profundamente. Ustedes manifestaron su aprobación hacia la policía de Birmingham por mantener el orden y prevenir la violencia. No creo que hubieran aprobado tan calurosamente a la fuerza policial si hubieran visto a sus violentos perros hambrientos morder a seis individuos negros pacíficos y desarmados.

No creo que hubieran manifestado aprobación tan velozmente si hubieran observado el horroroso e inhumano trato que se le dispensa a los negros aquí en la prisión; si los hubieran visto empujar y maldecir a las ancianas y a los niños negros; si los vieran... rehusar darnos comida sólo porque queremos cantar nuestros himnos juntos.

Lamento que no pueda sumarme a ustedes en vuestro apoyo al departamento de policía....

A lo largo de los últimos años he predicado en forma consistente que la no violencia exige que los medios que utilizamos sean tan puros como los fines que buscamos. Por eso es que he intentado expresar claramente que es incorrecto utilizar medios inmorales para lograr fines morales. Pero ahora debo afirmar que tan malo como eso, o quizá peor, es utilizar medios morales para preservar fines inmorales.

Quizás el señor Connor y su policía han sido más bien no violentos públicamente... pero ellos han utilizado los medios morales de la no violencia para mantener el fin inmoral de la flagrante injusticia racial. T. S. Elliot ha sostenido que no existe una traición mayor que realizar una buena acción por una mala razón...

Nunca antes había escrito una carta tan larga... Temo que sea demasiado larga como para ocupar vuestro preciado tiempo. Les puedo asegurar que hubiera sido mucho más corta si la hubiese podido escribir desde un escritorio confortable, pero ¿qué otra cosa puede uno hacer cuando está sólo durante días en la tonta monotonía de una pequeña celda más que escribir cartas largas, pensar ideas extrañas, y rezar largas oraciones?...

Si he dicho algo en esta carta que constituya una distorsión de la verdad y que sea indicativa de una impaciencia irrazonable, les ruego que me perdonen... 


Esperemos todos juntos que las oscuras nubes del prejuicio racial pasen rápidamente, que la pesada niebla de la incomprensión desaparezca de nuestras comunidades sumidas en el horror, y que en un no tan distante futuro las estrellas radiantes del amor y la hermandad brillen sobre nuestra gran nación con toda su belleza.

Suyo para la causa de la paz y la hermandad."


"Una Lengua Propia para la India" - Gandhi

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Mahatma Gandhi

 "Una lengua propia para la India"
 Discurso de Gandhi en la inauguración de la Universidad India en Benarés, 4 de Febrero de 1916.

Enlaces: Pacifismo | Gandhi

"La única educación que recibimos es la inglesa, pero imaginemos qué recibiríamos durante los últimos 50 años con una educación propia... Tendríamos una India libre, a hombres educados no como extranjeros en su propia tierra, sino hijos del corazón de la nación trabajando por los más pobres y tendríamos una gran herencia..."

"Nuestra lengua es el reflejo de nosotros mismos. Si ustedes me dicen ahora que nuestra lengua es pobre como para representar pensamientos elevados, entonces yo les digo, que cuanto más rápido la desechemos, mejor para nosotros.

¿Hay aquí, entre nosotros, algún hombre que sueñe con que algún día el inglés sea la lengua oficial de la India? ¡Por qué esta subestimación de nuestra nación? Consideremos, sólo por un momento la carrera desigual que tiene que emprender un joven indio respecto de un joven inglés. Tuve el privilegio de tener una larga conversación con varios maestros de Poona.

Ellos me aseguraron que cada joven indio al adquirir sus conocimientos a través del inglés pierde seis años de su preciosa vida. Multipliquen esto por el número de estudiantes que sale de nuestras escuelas y comprueben cuántos miles de años se han perdido para nuestra nación.

El cargo que se nos suele hacer es que a nosotros nos falta iniciativa. ¿Cómo vamos a tener iniciativa si malgastamos nuestros mejores años adquiriendo conocimientos a través de una lengua extraña?

La única educación que recibimos es la educación inglesa. Seguramente esto ha tenido una influencia beneficiosa en nosotros, pero imaginemos que hubiéramos recibido durante los últimos cincuenta años una educación vernácula... ¿Qué tendríamos hoy? Tendríamos una India libre, tendríamos a nuestros hombres educados no como si fueran extranjeros en su propia tierra, sino hijos del corazón de la nación; estarían trabajando por los más pobres entre los pobres y lo que se habría ganado en esos cincuenta años sería una herencia para la nación.

Su excelencia, el Maharajá que presidió nuestras deliberaciones de ayer se refirió a la pobreza de la India... Pero ¿qué presenciamos nosotros en la residencia en la que se llevó a cabo la ceremonia? El espectáculo lujoso, una fiesta para los ojos hecha de joyas relucientes venidas de París. Yo comparo la riqueza de estos señores con los millones de pobres, y les digo: no hay salvación para la India mientras ustedes se adornen con estas joyas y acumulen riquezas.

Señor, cada vez que me entero de que se está construyendo algún palacio en algún lugar de la India, siento resentimiento, y digo. ¡Oh! Se está construyendo con el dinero de nuestros agricultores. Y más del 75% de nuestra población está compuesta por agricultores. Mr. Higginbotham nos dijo anoche en correcto lenguaje, que esos hombres son capaces de hacer crecer el doble de lo que siembran.

Pero poco espíritu de autogobierno pueden tener si les quitamos o permitimos que les quiten el resultado de su trabajo. Nuestra salvación viene del campo. Ni de los abogados, ni de los doctores, ni de los ricos terratenientes."


"Constitución de los EE.UU." - Benjamin Franklin

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Benjamin Franklin

"Valoración y Aprobación de la Constitución "
 Discurso pronunciado durante la Convención Constitucional del 27 de Septiembre de 1787.

Enlaces: Democracia | Benjamin Franklin


"Espero, para nuestro beneficio, para beneficio del pueblo, y de nuestros descendientes, que nos conduzcamos leal y unánimemente al recomendar esta Constitución hasta donde llegue nuestra influencia, y hacer que nuestros futuros pensamientos y esfuerzos se acomoden a dirigirla bien..."

"Señor Presidente: Confieso que hoy no apruebo del todo esta Constitución, pero no estoy seguro, señor, de que nunca la apruebe; porque habiendo vivido largo tiempo, he podido observar que en muchas ocasiones me he visto obligado, debido a una mejor información o a una consideración más detenida, a cambiar de opinión, aún en asuntos de gran importancia que un día creí justos y después tuve que abandonar como erróneos. Por esto, cuanto más viejo me hago, más aprendo a dudar de mi propio juicio sobre los demás. En realidad, la mayoría de los hombres, lo mismo que la mayoría de las sectas religiosas, se creen en posesión de la verdad pura, y piensan que todos los que difieren de ellos están en el error. Un protestante, Steele, en una dedicatoria, le dice al Papa que la única diferencia entre nuestras dos iglesias sobre las opiniones de la veracidad de su doctrina, es que la Iglesia Romana es infalible y que la Iglesia de Inglaterra nunca se equivoca.

Pero, aunque muchas personas particulares piensan casi tan elevadamente de su propia infalibilidad como de la de su secta, pocos la han expresado tan naturalmente como aquella señora francesa que en una pequeña disputa con su hermana, le dijo: "Yo no me he encontrado con nadie más que conmigo que tenga siempre razón." ("Je ne trouve que moi qui aie toujours raison. " )

Pensando de este modo, señor, acepto esta Constitución con todas sus faltas... si podemos considerarlas como tales; porque yo creo que un Gobierno general es necesario para nosotros y cualquier forma de Gobierno puede ser una bendición para el pueblo si se administra bien; y creo también que una buena administración dura unos cuantos años solamente y al fin termina en despotismo (como han terminado otras formas antes) ; porque el pueblo se corrompe de tal manera que es necesario un gobierno despótico .

Dudo, también, que ninguna otra Convención que podamos lograr sea capaz de hacer una Constitución mejor; porque cuando se reúnendegollarse los unos a los otros.

Así, pues, señor, apruebo esta Constitución, porque no espero nada mejor y porque casi estoy seguro de que es la mejor. La crítica que he hecho de sus errores la sacrifico al bien general. Jamás diré una sola palabra de esta crítica fuera de aquí. Dentro de estos muros han nacido y dentro de estos muros morirán. Si alguno de nosotros, al volver a nuestros Constituyentes, les cuenta las objeciones que él ha puesto y se esfuerza en sostenerlas para ganar partidarios, impedirá que sea bien recibida en general y hará que pierda por lo tanto sus efectos saludables y las grandes ventajas que resulten naturalmente en nuestro favor, lo mismo entre las naciones extranjeras que entre nosotros, de nuestra verdadera o aparente unanimidad.

Mucha de la fuerza y eficacia de un gobierno, al intentar y asegurar la felicidad del pueblo, depende de la opinión, de la opinión general que se tiene de la bondad de este gobierno, lo mismo que de la sabiduría e integridad de sus gobernantes. Espero, por lo tanto, para nuestro beneficio, para beneficio del pueblo, y para beneficio de nuestros descendientes, que nos conduzcamos leal y unánimemente al recomendar esta Constitución hasta donde llegue nuestra influencia, y hacer que nuestros futuros pensamientos y nuestros esfuerzos se acomoden a dirigirla bien.

En resumen, señor, no puedo menos de expresar mi deseo de que todos los miembros de la Convención que quisieran aún hacer alguna objeción, se acojan un poco conmigo en esta ocasión a la duda de su propia infabilidad y que para manifestar su unanimidad pongan su nombre en este instrumento."

"Funeral de Karl Marx" - Friedrich Engels

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Friedrich Engels

"Funeral de Karl Marx"

 Discurso ante la tumba de Karl Marx, Marzo 1883.

Enlaces: Comunismo | Friedrich Engels

"Y ha muerto venerado, querido, llorado por millones de obreros de la causa revolucionaria, como él, diseminados por Europa y América, desde las minas de Siberia a California. Y puedo atreverme a decir que si tuvo muchos adversarios, apenas tuvo un solo enemigo personal. Su nombre vivirá a través de los siglos, y con él su obra..."

"El 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde, dejó de pensar el más grande pensador de nuestros días. Apenas lo dejamos dos minutos solo, y cuando volvimos, lo encontramos dormido suavemente en su sillón, pero para siempre. Es de todo punto imposible calcular lo que el proletariado militante de Europa y América y la ciencia histórica han perdido con este hombre. Muy pronto se dejará sentir el vacío que ha abierto la muerte de esta figura gigantesca. "


Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto hasta él bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; que, por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o de una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres y con arreglo a la cual deben, por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo.

Pero no es esto sólo. Marx descubrió también la ley específica que mueve el actual modo de producción capitalista y la sociedad burguesa creada por él. El descubrimiento de la plusvalía iluminó de pronto estos problemas, mientras que todas las investigaciones anteriores, tanto las de los economistas burgueses como las de los críticos socialistas, habían vagado en las tinieblas.

Dos descubrimientos como éstos debían bastar para una vida. Quien tenga la suerte de hacer tan sólo un descubrimiento así, ya puede considerarse feliz. Pero no hubo un solo campo que Marx no sometiese a investigación —y estos campos fueron muchos y no se limitó a tocar de pasada ni uno solo—, incluyendo las matemáticas, en que no hiciese descubrimientos originales.
Tal era el hombre de ciencia. Pero esto no era, ni con mucho, la mitad del hombre. Para Marx, la ciencia era una fuerza histórica motriz, una fuerza revolucionaria. Por puro que fuese el goce que pudiera depararle un nuevo descubrimiento hecho en cualquier ciencia teórica y cuya aplicación práctica tal vez no podía preverse aún en modo alguno, era muy otro el goce que experimentaba cuando se trataba de un descubrimiento que ejercía inmediatamente una influencia revolucionadora en la industria y en el desarrollo histórico en general. Por eso seguía al detalle la marcha de los descubrimientos realizados en el campo de la electricidad, hasta los de Marcel Deprez en los últimos tiempos.

Pues Marx era, ante todo, un revolucionario. Cooperar, de este o del otro modo, al derrocamiento de la sociedad capitalista y de las instituciones políticas creadas por ella, contribuir a la emancipación del proletariado moderno, a quien él había infundido por primera vez la conciencia de su propia situación y de sus necesidades, la conciencia de las condiciones de su emancipación: tal era la verdadera misión de su vida. La lucha era su elemento. Y luchó con una pasión, una tenacidad y un éxito como pocos. Primera "Rheinische Zeitung", 1842 ; "Vorwärts" de París, 1844 ; "Deutsche-Brüsseler-Zeitung", 1847 ; "Neue Rheinische Zeitung, 1848-1849 ; "New-York Daily Tribune", 1852-1861 , a todo lo cual hay que añadir un montón de folletos de lucha, y el trabajo en las organizaciones de París, Bruselas y Londres, hasta que, por último, nació como remate de todo, la gran Asociación Internacional de los Trabajadores, que era, en verdad, una obra de la que su autor podía estar orgulloso, aunque no hubiese creado ninguna otra cosa.

Por eso, Marx era el hombre más odiado y más calumniado de su tiempo. Los gobiernos, lo mismo los absolutistas que los republicanos, le expulsaban. Los burgueses, lo mismo los conservadores que los ultrademócratas, competían a lanzar difamaciones contra él. Marx apartaba todo esto a un lado como si fueran telas de araña, no hacía caso de ello; sólo contestaba cuando la necesidad imperiosa lo exigía. Y ha muerto venerado, querido, llorado por millones de obreros de la causa revolucionaria, como él, diseminados por toda Europa y América, desde las minas de Siberia hasta California. Y puedo atreverme a decir que si pudo tener muchos adversarios, apenas tuvo un solo enemigo personal.

Su nombre vivirá a través de los siglos, y con él su obra.


"Oración por la Paz" - Jorge Eliécer Gaitán

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Jorge Eliécer Gaitán Ayala

"Oración por la Paz"
Discurso pronunciado el 7 de Febrero de 1948 durante la Manifestación del Silencio en Bogotá.

Enlaces: Manifestación | Colombia | Jorge Eliécer Gaitán

"Nosotros, señor Presidente, no somos cobardes. Somos descendientes de los bravos que aniquilaron las tiranías en este suelo sagrado. ¡Somos capaces de sacrificar nuestras vidas para salvar la paz y la libertad de Colombia!..."


"Señor Presidente Mariano Ospina Pérez: Bajo el peso de una honda emoción me dirijo a vuestra Excelencia, interpretando el querer y la voluntad de esta inmensa multitud que esconde su ardiente corazón, lacerado por tanta injusticia, bajo un silencio clamoroso, para pedir que haya paz y piedad para la patria.

En todo el día de hoy, Excelentísimo señor, la capital de Colombia ha presenciado un espectáculo que no tiene precedentes en su historia. Gentes que vinieron de todo el país, de todas las latitudes —de los llanos ardientes y de las frías altiplanicies— han llegado a congregarse en esta plaza, cuna de nuestras libertades, para expresar la irrevocable decisión de defender sus derechos. Dos horas hace que la inmensa multitud desemboca en esta plaza y no se ha escuchado sin embargo un solo grito, porque en el fondo de los corazones sólo se escucha el golpe de la emoción. Durante las grandes tempestades la fuerza subterránea es mucho más poderosa, y esta tiene el poder de imponer la paz cuando quienes están obligados a imponerla no la imponen.

Señor Presidente: Aquí no se oyen aplausos: ¡Solo se ven banderas negras que se agitan!

Señor Presidente: Vos que sois un hombre de universidad debéis comprender de lo que es capaz la disciplina de un partido, que logra contrariar las leyes de la psicología colectiva para recatar la emoción en un silencio, como el de esta inmensa muchedumbre. Bien comprendéis que un partido que logra esto, muy fácilmente podría reaccionar bajo el estímulo de la legítima defensa.

Ninguna colectividad en el mundo ha dado una demostración superior a la presente. Pero si esta manifestación sucede, es porque hay algo grave, y no por triviales razones. Hay un partido de orden capaz de realizar este acto para evitar que la sangre siga derramándose y para que las leyes se cumplan, porque ellas son la expresión de la conciencia general. No me he engañado cuando he dicho que creo en la conciencia del pueblo, porque ese concepto ha sido ratificado ampliamente en esta demostración, donde los vítores y los aplausos desaparecen para que solo se escuche el rumor emocionado de los millares de banderas negras, que aquí se han traído para recordar a nuestros hombres villanamente asesinados.

Señor Presidente: Serenamente, tranquilamente, con la emoción que atraviesa el espíritu de los ciudadanos que llenan esta plaza, os pedimos que ejerzáis vuestro mandato, el mismo que os ha dado el pueblo, para devolver al país la tranquilidad pública. ¡Todo depende ahora de vos! Quienes anegan en sangre el territorio de la patria, cesarían en su ciega perfidia. Esos espíritus de mala intención callarían al simple imperio de vuestra voluntad.

Amamos hondamente a esta nación y no queremos que nuestra barca victoriosa tenga que navegar sobre ríos de sangre hacia el puerto de su destino inexorable.

Señor Presidente: En esta ocasión no os reclamamos tesis económicas o políticas. Apenas os pedimos que nuestra patria no transite por caminos que nos avergüencen ante propios y extraños. ¡Os pedimos hechos de paz y de civilización!

Nosotros, señor Presidente, no somos cobardes. Somos descendientes de los bravos que aniquilaron las tiranías en este suelo sagrado. ¡Somos capaces de sacrificar nuestras vidas para salvar la paz y la libertad de Colombia!

Impedid, señor, la violencia. Queremos la defensa de la vida humana, que es lo que puede pedir un pueblo. En vez de esta fuerza ciega desatada, debemos aprovechar la capacidad de trabajo del pueblo para beneficio del progreso de Colombia.

Señor Presidente: Nuestra bandera está enlutada y esta silenciosa muchedumbre y este grito mudo de nuestros corazones solo os reclama: ¡que nos tratéis a nosotros, a nuestras madres, a nuestras esposas, a nuestros hijos y a nuestros bienes, como queráis que os traten a vos, a vuestra madre, a vuestra esposa, a vuestros hijos y a vuestros bienes!

Os decimos finalmente, Excelentísimo señor: Bienaventurados los que entienden que las palabras de concordia y de paz no deben servir para ocultar sentimientos de rencor y exterminio. ¡Malaventurados los que en el gobierno ocultan tras la bondad de las palabras la impiedad para los hombres de su pueblo, porque ellos serán señalados con el dedo de la ignominia en las páginas de la historia!"


"Venceréis pero no convenceréis" - Unamuno

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Miguel de Unamuno

 "Venceréis pero no convenceréis"
 Altercado que Unamuno mantuvo con José Millán-Astray el 12.10.1936.

Enlaces: Guerra Civil Española | Miguel de Unamuno


"Éste es el templo de la inteligencia, y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha..."


Unamuno: "Estáis esperando mis palabras. Me conocéis bien, y sabéis que soy incapaz de permanecer en silencio. A veces, quedarse callado equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado como aquiescencia. Quiero hacer algunos comentarios al discurso -por llamarlo de algún modo- del profesor Maldonado, que se encuentra entre nosotros. Dejaré de lado la ofensa personal que supone su repentina explosión contra vascos y catalanes. Yo mismo, como sabéis, nací en Bilbao. El obispo , (señalando al obispo de Salamanca-), lo quiera o no lo quiera, es catalán, nacido en Barcelona. Pero ahora acabo de oír el necrófilo e insensato grito "¡Viva la muerte!" y yo, que he pasado mi vida componiendo paradojas que excitaban la ira de algunos que no las comprendían he de deciros, como experto en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. El general Millán-Astray es un inválido. No es preciso que digamos esto con un tono más bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero desgraciadamente en España hay actualmente demasiados mutilados. Y, si Dios no nos ayuda, pronto habrá muchísimos más. Me atormenta el pensar que el general Millán-Astray pudiera dictar las normas de la psicología de la masa. Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor."

Millán-Astray (exclama irritado): "Muera la intelectualidad traidora" "Viva la muerte" aunque por el gran alboroto del público no se percibió esa frase, que fue solo oída por la gente que estaba más cerca del general, naciendo así la leyenda de que realmente dijo:"¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!"(leyenda que nace de las declaraciones de Serrano Suñer el cual no se encontraba en la universidad), aclamado por los asistentes. El escritor José María Pemán, en un intento de calmar los ánimos, aclara: "¡No! ¡Viva la inteligencia! ¡Mueran los malos intelectuales!".

Unamuno (sin amedrentarse, continúa): "Éste es el templo de la inteligencia, y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho."


Fuente: www.es.wikipedia.org 

"Botella al mar para el Dios de las Palabras" - Márquez

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Garbriel García Márquez

"Botella al mar para el Dios de las Palabras"
 Discurso pronunciado en el I Congreso Internacional de Lengua Española, 8 de Abril de 1997.

Enlaces: Lengua Española | Gabriel García Márquez

"Me atrevería a sugerir ante esta sabia audiencia que simplifiquemos la gramática antes de que la gramática termine por simplificarnos a nosotros. Jubilemos también la ortografía, terror del ser humano desde la cuna..."

"A mis 12 años de edad estuve a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un señor cura que pasaba me salvó con un grito: «¡Cuidado!»

El ciclista cayó a tierra. El señor cura, sin detenerse, me dijo: «¿Ya vio lo que es el poder de la palabra?» Ese día lo supe. Ahora sabemos, además, que los mayas lo sabían desde los tiempos de Cristo, y con tanto rigor que tenían un dios especial para las palabras.

Nunca como hoy ha sido tan grande ese poder. La humanidad entrará en el tercer milenio bajo el imperio de las palabras. No es cierto que la imagen esté desplazándolas ni que pueda extinguirlas. Al contrario, está potenciándolas: nunca hubo en el mundo tantas palabras con tanto alcance, autoridad y albedrío como en la inmensa Babel de la vida actual. Palabras inventadas, maltratadas o sacralizadas por la prensa, por los libros desechables, por los carteles de publicidad; habladas y cantadas por la radio, la televisión, el cine, el teléfono, los altavoces públicos; gritadas a brocha gorda en las paredes de la calle o susurradas al oído en las penumbras del amor. No: el gran derrotado es el silencio. Las cosas tienen ahora tantos nombres en tantas lenguas que ya no es fácil saber cómo se llaman en ninguna. Los idiomas se dispersan sueltos de madrina, se mezclan y confunden, disparados hacia el destino ineluctable de un lenguaje global.

La lengua española tiene que prepararse para un oficio grande en ese porvenir sin fronteras. Es un derecho histórico. No por su prepotencia económica, como otras lenguas hasta hoy, sino por su vitalidad, su dinámica creativa, su vasta experiencia cultural, su rapidez y su fuerza de expansión, en un ámbito propio de 19 millones de kilómetros cuadrados y 400 millones de hablantes al terminar este siglo. Con razón un maestro de letras hispánicas en Estados Unidos ha dicho que sus horas de clase se le van en servir de intérprete entre latinoamericanos de distintos países. Llama la atención que el verbo pasar tenga 54 significados, mientras en la República de Ecuador tienen 105 nombres para el órgano sexual masculino, y en cambio la palabra condoliente, que se explica por sí sola, y que tanta falta nos hace, aún no se ha inventado. A un joven periodista francés lo deslumbran los hallazgos poéticos que encuentra a cada paso en nuestra vida doméstica. Que un niño desvelado por el balido intermitente y triste de un cordero dijo: «Parece un faro». Que una vivandera de la Guajira colombiana rechazó un cocimiento de toronjil porque le supo a Viernes Santo. Que don Sebastián de Covarrubias, en su diccionario memorable, nos dejó escrito de su puño y letra que el amarillo es «la color» de los enamorados. ¿Cuántas veces no hemos probado nosotros mismos un café que sabe a ventana, un pan que sabe a rincón, una cerveza que sabe a beso?

Son pruebas al canto de la inteligencia de una lengua que desde hace tiempo no cabe en su pellejo. Pero nuestra contribución no debería ser la de meterla en cintura, sino al contrario, liberarla de sus fierros normativos para que entre en el siglo venturo como Pedro por su casa. En ese sentido me atrevería a sugerir ante esta sabia audiencia que simplifiquemos la gramática antes de que la gramática termine por simplificarnos a nosotros. Humanicemos sus leyes, aprendamos de las lenguas indígenas a las que tanto debemos lo mucho que tienen todavía para enseñarnos y enriquecernos, asimilemos pronto y bien los neologismos técnicos y científicos antes de que se nos infiltren sin digerir, negociemos de buen corazón con los gerundios bárbaros, los qués endémicos, el dequeísmo parasitario, y devuélvamos al subjuntivo presente el esplendor de sus esdrújulas: váyamos en vez de vayamos, cántemos en vez de cantemos, o el armonioso muéramos en vez del siniestro muramos. Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna: enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y jota, y pongamos más uso de razón en los acentos escritos, que al fin y al cabo nadie ha de leer lagrima donde diga lágrima ni confundirá revólver con revolver. ¿Y qué de nuestra be de burro y nuestra ve de vaca, que los abuelos españoles nos trajeron como si fueran dos y siempre sobra una?

Son preguntas al azar, por supuesto, como botellas arrojadas a la mar con la esperanza de que le lleguen al dios de las palabras. A no ser que por estas osadías y desatinos, tanto él como todos nosotros terminemos por lamentar, con razón y derecho, que no me hubiera atropellado a tiempo aquella bicicleta providencial de mis 12 años."


"Camisas Negras" - Benito Mussolini

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Benito Mussolini

 "¡Camisas Negras!"
 Discurso pronunciado el 2 de Octubre de 1935.

Enlaces: Fascismo | Benito Mussolini


"Esta manifestación demuestra que la identidad de Italia y el fascismo es perfecta, absoluta e inalterable. Sólo cerebros reblandecidos en ilusiones pueriles o aturdidos por la profunda de las ignorancias pueden pensar lo contrario, porque ignoran lo que es la Italia fascista de 1935..."


"¡Camisas negras de la revolución! ¡Hombres y mujeres de toda Italia! ¡Italianos, habitantes de todas las regiones del mundo, más allá de las montañas y los océanos! ¡Escuchad!

Una hora solemne en la historia de la patria está a punto de sonar. Veinte millones de italianos están en estos momentos reunidos en las plazas de Italia. Es la más grande manifestación de toda la historia del género humano. Veinte millones de italianos, pero un único corazón, una única voluntad, una sola decisión. Esta manifestación demuestra que la identidad de Italia y el fascismo es perfecta, absoluta e inalterable. Sólo cerebros reblandecidos en ilusiones pueriles o aturdidos por la profunda de las ignorancias pueden pensar lo contrario, porque ignoran lo que es la Italia fascista de 1935.

En la Sociedad de Naciones, en vez de reconocer el justo derecho de Italia, se atreven a hablar de sanciones. (...) Hasta que no se demuestre lo contrario, me niego a creer que el pueblo de Gran Bretaña, el verdadero, quiera verter su sangre y empujar a Europa por la vía de la catástrofe, por defender a un país africano, universalmente reconocido como bárbaro e indigno de figurar entre los pueblos civilizados.


Sin embargo, no podemos fingir ignorar las eventualidades del mañana. A las sanciones económicas, nosotros responderemos con nuestra disciplina, con nuestra sobriedad, con nuestro espíritu de sacrificio."


"Mi Último Deseo" - Adolf Hitler

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Adolf Hitler

 "Mi último deseo"
 Testamento dado el 29 de Abril de 1945 al fin de la II Guerra Mundial.

Enlaces: II Guerra Mundial | Testamento | Adolf Hitler


"he actuado, únicamente por amor y lealtad a mi pueblo en todos mis pensamientos, actos y vida. De ello obtuve la fuerza necesaria para tomar las decisiones más difíciles que mortal alguno nunca confrontó. En ello he empleado mi vida, mi esfuerzo en el trabajo y mi salud..."

"Mi Último Deseo y Testamento Político:

Como consideré que no debía aceptar la responsabilidad, durante los años de conflicto, de contraer matrimonio, ahora he decidido, antes de concluir mi carrera en la tierra, tomar en matrimonio a la mujer, quien después de muchos años de fiel amistad, entró a la sitiada ciudad por su propia voluntad, con el propósito de compartir su destino conmigo. Por su propio deseo, ella ira a la muerte como mi esposa. Eso nos compensará, por lo que ambos perdimos por mi trabajo al servicio del pueblo.

Lo que poseo, pertenece en su debido grado al Partido. Si este ya no existe, al Estado; si el Estado también es destruido, no hace falta una última decisión mía.


Mis pinturas, en las colecciones que he comprado durante el curso de los años, nunca fueron coleccionadas con propósitos privados, sino como una extensión de la galería de mi casa en Linz a.d. Donau.

Es mi más sincero deseo que este legado sea debidamente ejecutado.

Designo como mi Albacea, a mi más fiel camarada del Partido, Martin Bormann. A él le doy mi máxima autoridad legal, para que tome todo lo que tenga un valor sentimental o que les sea necesario para mantener una vida modesta y simple a mis hermanos y hermanas, sobre todo también para la madre de mi esposa y mis colaboradores que son bien conocidos por él, principalmente, mis secretarias sin igual, Frau Winter, etc. quienes por muchos años me ayudaron en mi trabajo.

Yo, personalmente, y mi esposa, para escapar a la deshonra de la deposición o capitulación, hemos escogido la muerte. Es nuestro deseo que seamos incinerados inmediatamente, en el lugar donde he llevado a cabo la mayor parte de mi trabajo diario, en el curso de doce años al servicio de mi pueblo.

Dado en Berlín, el 29 de Abril de 1945 a las 4:00 AM.
Mi Testamento Político

Primera Parte

Más de treinta años han pasado desde que en 1914 hice mi modesta contribución como voluntario en la Primera Guerra Mundial a la que fue forzado el Reich.

En esas tres décadas he actuado, únicamente por amor y lealtad a mi pueblo en todos mis pensamientos, actos y vida. Ellos me dieron la fuerza para tomar las decisiones más difíciles que mortal alguno nunca confrontó. En ello he empleado mi vida, mi esfuerzo en el trabajo y mi salud, durante estas tres décadas.

No es cierto que yo, o alguien más en Alemania, quisiera la guerra en 1939. Fue deseada e instigada exclusivamente por esos hombres de estado quienes han sido judíos o han trabajado para intereses judíos. He hecho muchas ofertas para el control y limitación de armamentos, las cuales no podrán ser olvidadas por la posteridad, para que la responsabilidad del inicio de la guerra sea echada sobre mí.

Tampoco he deseado nunca, que después de la fatal primera guerra mundial, una segunda contra Inglaterra, o aún sobre Estados Unidos, fuera desatada. Los siglos pasarán, pero de las ruinas de nuestras ciudades y monumentos, resurgirá el odio contra aquellos finalmente responsables -a quienes todos debemos agradecer todo lo sucedido- el Judaísmo Internacional y sus secuaces.

Tres días antes del inicio de la guerra entre Alemania y Polonia, le propuse al embajador británico en Berlín una solución al problema germano-polaco, similar al del caso del Distrito del Sarre, bajo control internacional. La existencia de esa oferta tampoco podrá ser negada. Fue rechazada únicamente por los círculos dirigentes de la política británica que querían la guerra, en parte, por debido a las posibilidades de negocios y en parte por la influencia de la propaganda organizada por el judaísmo internacional.

También he dejado bien en claro que, si las naciones de Europa fueron consideradas como meros bonos, que podían ser comprados y vendidos, en dinero e intereses financieros, por esos conspiradores internacionales, entonces esos competidores, los judíos, quienes son los verdaderos criminales en este conflicto asesino, deberán ser responsabilizados.

También quiero que nadie tenga ninguna duda, que esta vez han logrado que no sólo millones de niños arios en Europa mueran de hambre; hombres jóvenes han sufrido la muerte y no solo cientos de miles de mujeres y niños han sido bombardeados e incinerados hasta morir en las ciudades, sin que los verdaderos criminales hayan expiado su culpa, ni siquiera por medios humanos.

Después de seis años de guerra -que a despecho de los obstáculos será recordada algún día como la más gloriosa y valiente demostración del propósito de vida de una nación- no puedo abandonar la ciudad que es la capital de este Reich. Como las fuerzas son muy exiguas como para intentar cualquier oposición en contra de los ataques enemigos, y porque nuestra resistencia se ha venido debilitando por los hombres que nos han engañado con su falta de iniciativa, al permanecer en esta ciudad quiero compartir mi destino con los otros millones de hombres que han decidido hacer lo mismo. Tampoco quiero caer en manos de un enemigo, que querrá presentar un nuevo espectáculo organizado por los judíos, para el regocijo de las masas histéricas.

Por tanto he decidido permanecer en Berlín y libremente escoger la muerte en el momento que yo crea que la posición del Fuehrer y la propia Chancillería, no pueda ser más defendida.

Muero con el corazón feliz, consciente de los incalculables legados y logros de nuestros soldados en el frente, nuestras mujeres en casa, los logros de nuestros campesinos y obreros en su trabajo, únicos en la historia, de las juventudes que llevan mi nombre.

A ellos, desde el fondo de mi corazón, les expreso mi gratitud, como es evidente es mi deseo que ustedes, debido a eso, bajo ningún concepto abandonen la lucha en esta contienda sino que más bien la continúen, contra los enemigos de nuestra madre patria, sin importar dónde, fieles al credo de Clausewitz. Del sacrificio de nuestros soldados y por mi comunión con ellos en la muerte, nunca desaparecerá de la historia de Alemania, la semilla del radiante renacimiento del movimiento Nacional-Socialista y por tanto, de una verdadera comunidad de naciones.

Muchos de los hombres y mujeres valientes han decidido unir sus vidas con la mía. Hasta el ultimo momento he rogado y finalmente les he ordenado, no hacerlo y tomar parte en la última batalla de la nación. He rogado a los dirigentes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, reforzar por todos los medios el espíritu de resistencia de nuestros soldados en el sentido Nacionalsocialista, con especial referencia al hecho, de que también yo mismo, como creador y fundador de ese movimiento, he preferido la muerte a la cobarde abdicación o peor la capitulación.

Deberá, en un futuro, formar parte del código de honor del oficial alemán, como es actualmente de nuestra marina, que rendir un distrito o una ciudad es imposible, y que por sobre todo, nuestros líderes deben marchar al frente como ejemplos refulgentes, cumpliendo con fe en su obligación hasta la muerte.

Mi Testamento Político

Segunda Parte

Antes de mi muerte, expulso al ex Mariscal del Reich Herman Goering del partido y lo despojo de todos los derechos que pudiera gozar en virtud del decreto del 29 de junio de 1941; y también en virtud de mi manifiesto en el Reichtag el 29 de Junio de 1939. Designo en su lugar al Gran Almirante Doenitz, como Presidente del Reich y Supremo Comandante de las Fuerzas Armadas.

Antes de mi muerte, expulso del partido y de todas las oficinas del Estado al ex Reichsfuehrer-SS y Ministro del Interior, Heinrich Himmler. En su lugar designo al Gauleiter Karl Hanke como Reichsfuehrer-SS y Jefe de la Policía Alemana y designo al Gauleiter Paul Giesler como Ministro del Interior del Reich.

Goering y Himler, totalmente aparte de su deslealtad hacia mi persona, han hecho un daño enorme al país y a toda la nación, al efectuar negociaciones secretas con el enemigo, las que condujeron sin mi consentimiento y contra mis deseos, y al intentar usufructuar ilegalmente poderes del Estado.

Con el propósito de darle al pueblo alemán un gobierno compuesto por hombres honorables, un gobierno que pueda satisfacer sus deseos de continuar la guerra por todos los medios, designo a los siguientes miembros del nuevo gabinete de líderes de la nación:

Presidente del Reich: Dönitz
Canciller del Reich: Dr.Goebbels
Ministro del Partido: Bormann
Ministro del Exterior: Seyß-Inquart
Ministro del Interior: Gauleiter Giesler
Ministro de Guerra: Dönitz
Comandante Supremo del Ejército de Tierra: Schörner
Comandante Supremo de la Marina de Guerra: Dönitz
Comandante Supremo de la Aviación: Greim
Reichs führer-SS y Jefe de la Policía Alemana: Gauleiter Hanke
Economía: Funk
Agricultura: Backe
Justicia: Thierack
Cultura: Dr. Scheel
Propaganda: Dr. Naumann
Finanzas: Schwerin-Crossigk
Trabajo: Dr.Hupfauer
Armamento: Saur
Director de la Organización Nacional del Frente del Trabajo y Miembro Asociado al Gabinete del Reich: Reichsminister Dr.Ley.

Como una cantidad de esos hombres, como Martin Borman, Dr. Goebbels, etc., conjuntamente con sus esposas, se unieron a mí por propia voluntad y no desean dejar la capital del Reich bajo cualquier circunstancia, pero desean perecer conmigo aquí, debo pedirles que obedezcan mi solicitud, y en este caso cedan sus propios intereses a los intereses de la nación, por sobre todos sus sentimientos.

Por su trabajo leal como camaradas, ellos estarán muy cerca de mí después de la muerte, así como el deseo de que mi espíritu perdure y que siempre siga con ellos. Dejen que sean estrictos, pero nunca injustos, pero sobretodo, no les permitan que el temor guíe sus actos, y que pongan el honor de la nación por sobre todas las cosas del mundo. Finalmente, permítanles que sean conscientes del hecho de que nuestra obligación, que es continuar la construcción del Estado Nacionalsocialista, signifique el trabajo de los siglos por venir, que colocará a cada persona individualmente, bajo la obligación de servir siempre al interés común y subordinar sus propios intereses a ese fin. Demando que todos los alemanes, todos los Nacionalsocialistas, hombres, mujeres y a todos los hombres de las Fuerzas Armadas, sean fieles y obedientes, hasta la muerte, al nuevo gobierno y a su Presidente.


Por sobre todo, encargo a los líderes de la nación y a todos sus subordinados la observación escrupulosa de las leyes de la raza y la oposición inmisericorde a los envenenadores de los pueblos, el judaísmo internacional."