Grandes Discursos de la Historia

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Selección con los Discursos más inspiradores de la Historia.
Desde Simón Bolivar hasta Obama pasando por Emiliano Zapata, Martin Luther King o Nelson Mandela, una colección con Discursos que se escucharon en los momentos clave de la historia:
.Nuevo.


2001-2010

"Prosperidad en las Americas"
Hillary Clinton Mar.10
Cooperación
"Investidura Barack Obama"
Barack ObamaEne.09Investidura
"Mi voto no es positivo"Julio CobosJul.08Reformas
"La Última Lección"Randy PaushDic. 08
Motivación
"2ª Investidura de J. L. R. Zapatero"
J.L.R.Zapatero
Abr.08
Investidura
"Yes We Can"Barack ObamaEne.08Campaña
"Cambio climático"
Al Gore Dic.07Ecologismo
"Cristina Kirchner"
C. Kirchner
Dic.07
Investidura
"Es Tiempo de Actuar"Dianne FeinsteinOct.06Ecologismo
"Investidura de Álvaro Uribe"Álvaro UribeAgo.06Investidura
"Discurso en la Univ. del Pacífico"Gastón AcurioMar.06Motivación
"Investidura de Evo Morales"Evo MoralesEne.06Investidura
"Hugo Chávez en la ONU"Hugo Chávez2006ONU
"Discurso en la Univ. de Standford" Steve JobsJun.05Motivación
"60 años de Auschwitz"G. SchroederEne.05Holocausto
"Atentado del 11-M en Madrid"
Pilar ManjónDic.04
Terrorismo
"Operación Libertad Duradera" George W. Bush Mar.03 Guerra Irak
"No a la Guerra de Irak"
José Saramago
Mar.03
Guerra Irak
"Último aviso a Saddam Hussein"
George W. BushMar.03Guerra Irak
"Armas de Destrucción Masiva"
George W. BushNov.02Guerra Irak
"La Amenaza Irakí"
George W. BushOct.02Guerra Irak
"No a la Guerra de Irak"Barack ObamaOct.02Guerra Irak
"Crisis Argentina del 2001"Fern. de la RúaDic.01Crisis Econ.
"América Aterrorizada"
Bin LadenOct.01
Terrorismo
"Respuesta a los Ataques del 11-S"George W. BushSep.01Terrorismo

1991-2000
"Investidura Hugo Chavez"
Hugo Chávez
Feb.99
Investidura
"Peligros de la Indiferencia"Elie Wiesel1999Holocausto
"Aceptación Nobel Saramago"Saramago1998Nobel
"Investidura Jose María Aznar"J.Mª Aznar
May.96
Investidura
"Investidura Bill Clinton"
Bill Clinton
Ene.93
Investidura
"Golpe Estado Venezuela 92"Raf.CalderaFeb.92Golpe Estado
"Lucho por mi futuro" Severn Suzuki 1992 Ecologismo
"Dimisión de Gorbachov"M.GorbachovDic.91Dimisión
"Golpe Estado de 1991"
Boris Yeltsin
Ago.91Golpe Estado
"Tormenta del Desierto"G. H. W. BushEne.91Guerra Golfo

1981-1990
"Asunción Primera Presidencia"
C. S. MenemJul.89
Investidura
"La Perestroika"M.Gorbachov1988Reformas
"Sr. Gorbachov, tire ese muro!"Ronald Reagan1987Guerra Fría
"Premio Príncipe de Asturias"Camilo J. Cela1987Premios
"Desastre Espacial"Ronald ReaganEne.86Desastre
"El Papel del FMI"Alan GarcíaSep.85ONU
"Aniv. Desembarco Normandía"Ronald ReaganJun.84II Guerra M.
"Restauración de la Democracia"Raúl AlfonsínOct.83Democracia
"Investidura Felipe González"
F. Gonzalez
Nov.82
Investidura
"Victoria Británica en Malvinas"Marg. ThatcherJul.82Guerra
"Invasión de las Islas Malvinas"Leop. GaltieriAbr.82Guerra
"La soledad de América Latina"García Márquez1982Nobel
"La Situación Nacional"Roberto ViolaMar.81Reformas
"Golpe de Estado 23-F"Juan Carlos IFeb.81Golpe Estado
"Dimisión de Adolfo Suárez"Adolfo SuárezEne.81Dimisión

1971-1980
"Fidel Castro en la ONU"Fidel CastroOct.79ONU
"Investidura de Adolfo Suárez"
Adolfo Suárez
Mar.79
Investidura
"El gobierno ilegal del Sah"Jomeini1979Revolución
"Constitución Española"Juan Carlos IDic.78Democracia
"Justif. Golpe Estado Argentina"Jorge VidelaMay.76Golpe Estado
"Escándalo del Watergate"Richard NixonAgo.74Dimisión
"Constitución Junta de Gobierno"Aug. PinochetSep.73Golpe Estado
"Golpe de Estado en Chile"Carlos PratsSep.73Golpe Estado
"Últimas palabras de S. Allende" Salv. AllendeSep.73Golpe Estado
"Entrega Premio Nobel Neruda"Pablo Neruda1971Premio Nobel
"Formación Gobierno S. Allende"Salv. AllendeEne.70Investidura

1961-1970
"La Gran Mayoría Silenciosa"
Richard Nixon
Nov.69
G. Vietnam
"Hasta siempre Che Guevara"Fidel CastroOct.67Revolucionario
"A los Pueblos del Mundo"Che GuevaraAbr.67Revolución
"Che Guevara en la ONU"Che GuevaraDic.64ONU
"Extremismo y Libertad" Malcolm X Dic.64
D.Humanos
"Es Tiempo de Cambiar"R.ReaganOct.64Campaña
"El Voto o la Bala"
Malcolm X Abr.64D.Humanos
"Tengo un Sueño"Martin L. King
Ago.63D.Humanos
"Yo también soy Berlinés"J.F. Kennedy
Jun.63
Guerra Fría
"Iremos a la Luna"J.F. KennedySep.62Car.Espacial
"Investidura de J. F. Kennedy"
J.F. KennedyEne.61Investidura
"Un ideal por el que estoy disp. a morir"Nelson Mandela
1961
D.Humanos

1951-1960
"La Coexistencia Pacífica"N.KruschevSep.59Guerra Fría
"La revolución empieza ahora"Fidel Castro
Ene.59
Revolucionario
"Discurso Final de Batista"F. BatistaEne.59Revolución
"Nacionalización Canal Suez"G.A.NasserJul.56Nacionalismo
"Átomos para la Paz"Eisenhower
Dic.53
Guerra Fría
"Mis queridos descamisados"Eva PerónMay.52Der. Trabajo
"Faulkner Premio Nobel"W.Faulkner1950Premios


1941-1950
"Nacimiento de la U.Europea"SchumanMay.50Un.Europea
"Independencia de Israel"D.B.GurionMay.48Independen.
"El Plan Marshall"G. MarshallJun.47Postguerra
"¡A la carga, por vuestra libertad!"Jorge GaitánMay.46Elecciones
"Rendición de Japón"HirohitoAgo.45II Guerra M.
"Disc. en Plaza de Mayo"Juan PerónOct.45Patriótico
"La Guerra ha Terminado"H. TrumanJun.45II Guerra M.
"Discurso de Posen"H. HimmlerOct.43Nazismo
"Guerra Total"J. GoebbelsFeb.43II Guerra M.
"La arna de la no-violencia"M. GandhiAgo.42Pacifismo
"Declaración Guerra a Japón"F.RooseveltDic.41II Guerra M.
"Llamamiento a la Resistencia"J.Stalin1941II Guerra M.


1931-1940
"Invasión de Francia"C. de GaulleJun.40II Guerra M.
"Lucharemos en las Playas"W. ChurchillJun.40II Guerra M.
"Declaración Guerra Italia"B.MussoliniJun.40II Guerra M.
"Sangre, Sudor y Lágrimas" W. ChurchillMay.40II Guerra M.
"Despedida Brigadas Intern."La PasionariaNov.38G. Civil
"Paz en nuestro siglo"ChamberlainOct.38Preguerra
"Fundación IV Internacional"Leon TrotskyOct.38Comunismo
"Guerra Civil Española"Geral. Franco36-39G. Civil
"¡No Pasarán!La Pasioanira1936G. Civil
"Retirada en Bujaraloz"J.B.DurrutiAgo.36G. Civil
"Queremos ver un Imperio"Adolf HitlerSep.34Nazismo
"Falange Española"JAPde RiveraOct.33Fascismo
"El Estado Laico"Manuel AzañaOct.31II República

1911-1920
"La Paz para Europa"Lloyd GeorgeMar.19Postguerra
"Postura Francesa tras guerra"Clemenceau1919I Guerra M.
"A los Pueblos Engañados"E. ZapataAgo.18Revolución
"14 Puntos para la Paz"W.WilsonEne.18I Guerra M.
"Manifiesto Zapata al Pueblo"E.Zapata1917Revolución
"Manifiesto a la Nación"E.Zapata1912Revolución


1801-1899
"Nuestro Programa"V. Lenin1899Comunismo
"Derecho mujeres a votar"S.Anthony1892D.Humanos
"Declar. Independencia Cuba"Céspedes1868Independencia
"Pronunciamiento Gettysburg"A.Lincoln1863Guerra
"Proclama liberación Colombia"S.Bolivar1830Independencia
"Congreso de Angostura"S.Bolivar1819Democracia
"Decreto Guerra a Muerte"S.Bolivar1813Independencia
"Juramento Monte Sacro Roma"S.Bolivar1805Independencia



José Calvo Sotelo - Discurso antes de la Guerra Civil

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José Calvo Sotelo

"Orden Público"

Intervenciones de José Calvo Sotelo y otros diputados en las Cortes el 16 de Junio de 1936

Enlaces: Guerra Civil Española | José Calvo Sotelo

"No creo que exista actualmente en el Ejército español un solo militar dispuesto a sublevarse en favor de la monarquía y en contra de la República. Si lo hubiera sería un loco, lo digo con toda claridad (rumores), aunque considero que también sería loco el militar que al frente de su destino no estuviera dispuesto a sublevarse en favor de España y en contra de la anarquía, si ésta se produjera.(protestas)"

"El Sr. PRESIDENTE: El Sr. Calvo Sotelo tiene la palabra.

El Sr. CALVO SOTELO: Señores diputados, es ésta la cuarta vez que en el transcurso de tres meses me levanto a hablar sobre el problema del orden público.

"Lo hago sin fe y sin ilusión pero en aras de un deber espinoso, para cuyo cumplimiento me siento con autoridad reforzada al percibir de día en día como al propio tiempo que se agrava y extiende esa llaga viva que constituye el desorden público, arraigada en la entraña española, se extiende también el sector de la opinión nacional de que yo puedo considerarme aquí como vocero, a juzgar por las reiteradas expresiones de conformidad con que me honra una y otra vez.

"España vive sobrecogida con esa espantosa úlcera que el señor Gil Robles describía en palabras elocuentes, con estadísticas tan compendiosas como expresivas; España, en esa atmósfera letal, revolcándose todos en las angustias de la incertidumbre, se siente caminar a la deriva, bajo las manos, o en las manos —como queráis decirlo— de unos ministros que son reos de su propia culpa, esclavos, más exactamente dicho, de su propia culpa...

"Vosotros, vuestros partidos o vuestras propagandas insensatas, han provocado el 60 por 100 del problema de desorden público, y de ahí que carezcáis de autoridad. Ese problema está ahí en pie, como el 19 de febrero, es decir, agravado a través de los cuatro meses transcurridos, por las múltiples claudicaciones, fracasos y perversión del sentido de autoridad desde entonces producidos en España entera.

"... España no es esto. Ni esto es España. Aquí hay diputados republicanos elegidos con votos marxistas; diputados marxistas partidarios de la dictadura del proletariado, y apóstoles del comunismo libertario; y ahí y allí hay diputados con votos de gentes pertenecientes a la pequeña burguesía y a las profesiones liberales que a estas horas están arrepentidas de haberse equivocado el 16 de febrero al dar sus votos al camino de perdición por donde os lleva a todos el Frente Popular. (Rumores.)

"La vida de España no está aquí, en esta mixtificación. (Un señor diputado: ¿Dónde está?) Está en la calle, está en el taller, está en todos los sitios donde se insulta, donde se veja, donde se mata, donde se escarnece; y el Parlamento únicamente interesa cuando nosotros traemos la voz auténtica de la opinión...

"... La República, el Estado español, dispone hoy de agentes de la autoridad en número que equivale casi a la mitad de las fuerzas que constituyen el Ejército en tiempo de paz. Porcentaje abrumador, escandaloso casi, no conocido en país alguno normal, si queréis en ningún país democrático europeo. Por consiguiente, no se puede decir que la República, frente a estos problemas del desorden público, haya carecido de los medios precisos para contenerlo.

"¿Cuál es, pues, la causa? La causa es de más hondura, es una causa de fondo, no una causa de forma. La causa es que el problema del desorden público es superior, no ya al Gobierno y al Frente Popular, sino al sistema democrático-parlamentario y a la Constitución del 31...

"... España padece el fetichismo de la turbamulta, que no es el pueblo, sino que es la contrafigura caricaturesca del pueblo. Son muchos los que con énfasis salen por ahí gritando: '¡Somos los más!' Grito de tribu —pienso yo—; porque el de la civilización sólo daría derecho al énfasis cuando se pudiera gritar: '¡Somos los mejores!", y los mejores, casi siempre, son los menos.

"La turbamulta impera en la vida española de una manera sarcástica, en pugna con nuestras supuestas 'soi disant' condiciones democráticas y, desde luego, con los intereses nacionales.

"¿Qué es la turbamulta? La minoría vestida de mayoría. La ley de la democracia es la ley del número absoluto, de la mayoría absoluta, sea equivalente a la ley de la razón o de la justicia, porque, como decía Anatole France, 'una tontería, no por repetida por miles de voces deja de ser tontería'.

"Pero tu ley de la turbamulta es la ley de la minoría disfrazada con el ademán soez, y vociferante y eso es lo que está imperando ahora en España; toda la vida española en estas últimas semanas es un pugilato constante entre la horda y el individuo, entre la cantidad y la calidad, entre la apetencia material y los resortes espirituales, entre la avalancha hostil del número y el impulso selecto de la personificación jerárquica, sea cual fuere la virtud, la herencia, la propiedad, el trabajo, el mando; lo que fuere; la horda contra el individuo.

"Y la horda triunfa porque el Gobierno no puede rebelarse contra ella o no quiere rebelarse contra ella, y la horda no hace nunca la Historia, Sr. Casares Quiroga; la Historia es obra del individuo. La horda destruye o interrumpe la Historia y SS. SS. son víctimas de la horda; por eso SS. SS. no pueden imprimir en España un sello autoritario. (Rumores.)

"Y el más lamentable de los choques (sin aludir ahora al habido entre la turba y el principio espiritual religioso) se ha producido entre la turba y el principio de autoridad, cuya más augusta encarnación es el Ejército. Vaya por delante un concepto en mí arraigado: el de la convicción de que España necesita un Ejército fuerte, por muchos motivos que no voy a desmenuzar... (Un Sr. Diputado: Para destrozar al pueblo, como hacíais.)

"... Sobre el caso me agradaría hacer un levísimo comentario. Cuando se habla por ahí del peligro de militares monarquizantes, yo sonrío un poco, porque no creo —y no me negaréis una cierta autoridad moral para formular este aserto— que exista actualmente en el Ejército español, cualesquiera que sean las ideas políticas individuales, que la Constitución respeta, un solo militar dispuesto a sublevarse en favor de la Monarquía y en contra de la República. Si lo hubiera, sería un loco, lo digo con toda claridad (Rumores), aunque considero que también sería loco el militar que al frente de su destino no estuviera dispuesto a sublevarse en favor de España y en contra de la anarquía..." (Grandes protestas y contraprotestas.)

El Sr. PRESIDENTE: No haga su señoría invitaciones que fuera de aquí pueden ser mal traducidas.

El Sr. CALVO SOTELO: La traducción es libre, Sr. Presidente; la intención es sana y patriótica, y de eso es de lo único que yo respondo...

"... Y puesto que el debate se ha producido sobre desórdenes públicos o sobre el orden público, ¿cómo podría yo omitir un repaso rapidísimo de algunos episodios tristes acaecidos en esta materia y que constituyen un desorden público atentatorio a las esencias del prestigio militar?

"... Un cadete de Toledo tiene un incidente con los vendedores de un semanario rojo: se produce un alboroto: no sé si incluso hay algún disparo; ignoro si parte de algún cadete, de algún oficial, de un elemento militar o civil, no lo sé; pero lo cierto es que se produce un incidente de escasísima importancia. Los elementos de la Casa del Pueblo de Toledo exigen que en término perentorio... (Un Sr. diputado: Falso. —Rumores.) se imponga una sanción colectiva (siguen los rumores) y, en efecto, a las veinticuatro horas siguientes, el curso de la escuela de Gimnasia es suspendido 'ab irato' y se ordena el pasaporte y la salida de Toledo en término de pocas horas a todos los sargentos y oficiales que asisten al mismo, y la Academia de Toledo es trasladada fulminantemente al campamento, donde no había intención de llevarla, puesto que hubo que improvisar menaje, utensilios, colchonetas, etc., y allí siguen. Se ha dado satisfacción así a una exigencia incompatible con el prestigio del uniforme militar, porque si se cometió alguna falta, castíguese a quien la cometió, pero nunca es tolerable que por ello se impongan sanciones a toda una colectividad, a toda una Corporación. (Rumores)

"En Medina del Campo estalla una huelga general; ignoro por qué causa, y para que los soldados del regimiento de Artillería allí de guarnición puedan salir a la compra, consiente, no sé qué jefe —si conociera su nombre lo diría aquí, y no para aplaudirle—, que vayan acompañados, en protección, por guardias rojos (Rumores. Un señor Diputado: No es verdad. Lo sé positivamente. Siguen los rumores.) Es verdad. (Protestas.)

"En Alcalá de Henares (los datos irán, si es preciso, al Diario de Sesiones para ahorrar las molestias de la lectura). (Risas.) Tomadlo a broma; para mí esto en muy serio. (Rumores.) Un día un capitán, al llegar aquí, es objeto de insultos, intentan asaltar su coche, se ve obligado a disparar un tiro para defenderse, y es declarado disponible. (Rumores.)

"Otro día, un capitán, en la plaza municipal de Alcalá, es requerido por unas mujeres para que defienda a un muchacho que está siendo apaleado por una turba de mozalbetes; interviene, se promueve un incidente y el coronel ordena que pase al cuartel, queda allí arrestado y se le declara disponible.

"Otro día (este hecho ocurrió hace poco más de un mes) llega a Alcalá un capitán en bicicleta, el capitán señor Rubio: la turba le sigue, se mete él en su casa: la turba intenta asaltarla y tiene que defenderse: pide auxilio al coronel o al general: se lo niegan, sigue sosteniendo la defensa durante dos o tres horas; tiene que evacuar a la familia por la puerta trasera de la casa donde vive. (Rumores. El señor presidente agita la campanilla reclamando orden.)

"Al día siguiente el general de esa brigada ordena que los oficiales salgan sin uniformes ni armas a la calle, y al otro día, gracias a las gestiones que realizan los elementos de la Casa del Pueblo en los centros ministeriales, se da la urden de que en el término de ocho horas sean desplazados los dos regimientos de guarnición en Alcalá, el uno a Palencia y el otro a Salamanca... (Rumores y protestas. El señor presidente reclama orden.)

"...Yo podría alargar esta lista, pero la cierro. Voy a hacer un solo comentario, ahorrándome otros que quedan aquí en el fuero de mi conciencia y que todos podéis adivinar. Quiero decir al Sr. presidente del Consejo de Ministros que, puesto que existe la censura, que puesto que S.S. defiende y utiliza los plenos poderes que supone el estado de alarma, es menester que S.S. transmita a la censura instrucciones inspiradas en el respeto debido a los prestigios militares.

"Hay casos bochornosos de desigualdad que probablemente desconoce S.S., y por si los desconoce, y para que los corrija y evite en lo futuro, alguno quiero citar a S.S. Porque, ¿es lícito insultar a la Guardia Civil (y aquí tengo un artículo de Euzkadi Rojo, en que dice que la Guardia Civil asesina a las masas y que es homicida) y, sin embargo, no consentir la censura que se divulgue algún episodio, como el ocurrido en Palenciana, pueblo de la provincia de Córdoba, donde un guardia civil, separado de la pareja que acompañaba, es encerrado en la Casa del Pueblo y decapitado con una navaja cabritera? (Grandes protestas. Varios señores diputados: Es falso, es falso.) ¿Qué no es cierto que el guardia civil fue internado en la Casa del Pueblo y decapitado? El que niegue eso es... (El orador pronuncia palabras que no constan por orden del Sr. presidente y que dan motivo a grandes protestas e increpaciones.)

El Sr. PRESIDENTE: Señor Calvo Sotelo, retire S.S. inmediatamente esas palabras.

El Sr. CALVO SOTELO: Señor presidente, a mí me gusta mucho la sinceridad, jamas me presto a ningún género de convencionalismos, y voy a decir quién es el diputado que ha calificado de canallada la exposición, que yo hacía: es el señor Carrillo. Si no explica estas palabras, han de mantenerse las mías. (Se reproducen fuertemente las protestas.)

El Sr. PRESIDENTE: Se dan por retiradas las palabras del señor Calvo Sotelo. Puede seguir su señoría.

El Sr. SUÁREZ DE TANGIL: ¿Y las del Sr. Carrillo? (El señor Carrillo replica con palabras que levantan grandes protestas y que no se consignan por orden de la Presidencia.)

El Sr. PRESIDENTE: Señor Carrillo, si cada uno de los señores diputados ha de tener para con los demás el respeto que pide para sí mismo, es preciso que no pronuncie palabras de ese jaez, que, vuelvo a repetir, más perjudican a quien las pronuncia que a aquél contra quien se dirigen. Doy también por no pronunciadas las palabras de su señoría.

El Sr. CALVO SOTELO: Voy a concluir ya... Para que el Consejo de Ministros elabore esos propósitos de mantenimiento del orden han sido precisos 250 ó 300 cadáveres, 1.000 ó 2.000 heridos y centenares de huelgas. Por todas partes, desorden, pillaje, saqueo, destrucción. Pues bien, a mí me toca decir, Sr. presidente del Consejo, que España no os cree. Esos propósitos podrán ser sinceros, pero os falta fuerza moral para convertirlos en hechos.

"¿Qué habéis realizado en cumplimiento de esos propósitos? Un telegrama circular y una combinación fantasmagórica de gobernadores, reducida a la destitución de uno, ciertamente digno de tal medida, pero no digno ahora, sino hace tres meses. Y quedan otros muchos que están presidiendo el caos, que parecen nacidos para esa triste misión, y entre ellos y al frente de ellos un anarquista con fajín, y he nombrado al gobernador civil de Asturias, que no parece una provincia española, sino una provincia rusa... (Fuertes protestas.—Un Sr. diputado: Y eso, ¿qué es? Nos está provocando. El señor presidente agita la campanilla reclamando orden.)

"... Yo digo. Sr. presidente del Consejo de Ministros, compadeciendo a S.S. por la carga ímproba que el azar ha echado sobre sus espaldas...

(El Sr. presidente del Consejo de Ministros: Todo menos que me compadezca S.S. Pido la palabra. —Aplausos.)

"El estilo de improperio característico del antiguo señorito de la ciudad de La Coruña... (Grandes protestas.)

(El Sr. presidente del Consejo de Ministros: Nunca fui señorito. —Varios señores diputados increpan al señor Calvo Sotelo airadamente)

El Sr. PRESIDENTE: ¡Orden! Los señores diputados tomen asiento.

"Señor Calvo Sotelo, voy pensando en que es propósito deliberado de S.S. producir en la Cámara una situación de verdadera pasión y angustia. Las palabras que S.S. ha dirigido al Sr. Casares Quiroga, olvidando que es el presidente del Consejo de Ministros, son palabras que no están toleradas, no en la relación de una Cámara legislativa, sino en la relación sencilla entre caballeros. (Aplausos.)

El Sr. CALVO SOTELO: Yo confieso que la electricidad que carga la atmósfera presta a veces sentido erróneo a palabras pronunciadas sin la más leve maligna intención. (Protestas.)

"... Lamento que se haya alargado mi intervención por este último incidente y concluyo volviendo con toda serenidad y con toda reflexión a lo que quisiera que fuese capítulo final de mis palabras, y es que anteayer ha pronunciado el Sr. Largo Caballero un nuevo discurso y en él ha dicho que esta política, la política del Gobierno del Frente Popular, sólo es admisible para ellos en tanto en cuanto sirva el programa de la revolución de octubre, en tanto en cuanto se inspire en la revolución de octubre. Pues basta, Sr. presidente del Consejo; si es cierto eso, si es cierto que S.S., atado umbilicalmente a esos grupos, según dijo aquí en ocasión reciente, ha de inspirar su política en la revolución de octubre, sobran notas, sobran discursos, sobran planes, sobran propósitos, sobra todo; en España no puede haber más que una cosa: la anarquía. (Aplausos)

El Sr. PRESIDENTE: El Sr. presidente del Consejo de Ministros tiene la palabra.

El Sr. presidente del CONSEJO DE MINISTROS (Casares Quiroga): Señores diputados, yo tenía la decidida intención de esperar a que tomaran parte en este debate todos los oradores que habían pedido la palabra, e intervenir entonces, en nombre de! Gobierno; pero el Sr. Calvo Sotelo ha pronunciado esta tarde, aquí, palabras tan graves, que antes que el presidente del Consejo de Ministros, quien ha pedido la palabra, diré que, impulsivamente, ha sido el ministro de la Guerra...

"... El Sr. Calvo Sotelo, con una intención que ya no voy a analizar, aunque pudiera hacerlo, ha venido esta tarde a locar puntos tan delicados y a poner los dedos, cruelmente, en llagas que, como español simplemente, debiera cuidad muy mucho de no presentar, que es obligado al ministro de la Guerra el intervenir inmediatamente para desmentir en su fundamento todas las afirmuaciones que ha hecho el Sr. Calvo Sotelo...

"... Yo no quiero incidir en la falta que cometería S.S, pero sí me es lícito decir que después de lo que ha hecho S.S. hoy ante el Parlamento, de cualquier caso que pudiera ocurrir, que no ocurrirá, haré responsable ante el país a su señoría. (Fuertes aplausos.)

"No basta, por lo visto, que determinadas personas, que yo no sé si son amigas de su señoría, pero tengo ya derecho a empezar a suponerlo, vayan a procurar levantar el espíritu de aquellos que puede creerse que serían fáciles a la subversión, recibiendo a veces por contestación el empellón que los arroja por la escalera; no basta que algunas persona amigas de su señoría vayan haciendo folletos, formulando indicaciones, realizando una propaganda para conseguir que el Ejército, que está al servicio de España y de la República, pese a todos vosotros y a todos vuestros manejos, se subleve (aplausos); no basta que, después de habernos hecho probar las 'dulzuras' de la Dictadura de los siete años, S.S, pretenda ahora apoyarse de nuevo en un Ejército, cuyo espíritu ya no es el mismo, para volvernos a hacer pasar por las mismas amarguras; es preciso que aquí, ante todos nosotros, en el Parlamento de la República, S.S., representación estricta de la antigua Dictadura venga otra vez a poner las manos en la llaga, a hacer amargas las horas de aquellos que han sido sancionados, no por mí, sino por los Tribunales; es decir, a procurar que se provoque un espíritu subversivo. Gravísimo. Sr. Calvo Sotelo. Insisto; si algo pudiera ocurrir, su señoría sería el responsable con toda responsabilidad. (Muy bien; aplausos.)

"... ¿Que España no nos va a creer? ¿Cuál España? ¿La vuestra, ya que, por lo visto estamos dividiendo a España en dos? ¿Qué España no nos va a creer? Sr. Gil Robles y Sr. Calvo Sotelo, no quiero incurrir en palabras excesivas; a los hechos me remito. Ya veremos si España nos cree o no. (Prolongados aplausos de la mayoría.)

El Sr. PRESIDENTE: Distintos señores diputados han pedido la palabra. He de considerar el acuerdo adoptado por la Cámara hace unos minutos en el sentido de que, haciendo un poco expansiva la interpretación del Reglamento en lo que se refiere a las proposiciones no de ley, puedan intervenir en el debate los señores diputados que lo han solicitado.

La Sra Ibárruri tiene la palabra.

La Sra. IBÁRRURI: Sr. Casares Quiroga. Sres, ministros: Ni los ataques de la reacción ni las maniobras, más o menos encubiertas, de los enemigos de la democracia, bastarán a quebrantar ni a debilitar la fe que los trabajadores tienen en el Frente Popular y en el Gobierno que lo representa. (Muy bien.) Pero es necesario que el Gobierno no olvide la necesidad de hacer sentir la ley a aquellos que se niegan a vivir dentro de la ley. Y si hay generalitos reaccionarios que en un momento determinado, azuzados por elementos como el Sr. Calvo Sotelo, pueden levantarse contra el Poder del Estado, hay también soldados del pueblo, cabos heroicos, como el de Alcalá, que saben meterlos en cintura. (Muy bien.) Y cuando el Gobierno se decida a cumplir con ritmo acelerado el pacto del Frente Popular y, como decía no hace muchos días el Sr. Albornoz, inicie la ofensiva republicana, tendrá a su lado a todos los trabajadores dispuestos, como el 16 de febrero, a aplastar a esas fuerzas y a hacer triunfar, una vez más, al Bloque Popular.

"Conclusiones a que yo llego: Para evitar las perturbaciones, para evitar el estado de desasosiego que existe en España, no solamente hay que hacer responsable de la que pueda ocurrir a un Sr. Calvo Sotelo cualquiera, sino que hay que comenzar por encarcelar a los patronos que se niegan a aceptar los laudos del Gobierno.

"Hay que comenzar por encarcelar a los terratenientes; hay que encarcelar a los que con cinismo sin igual, llenos de sangre de la represión de octubre, vienen aquí a exigir responsabilidades por lo que no se ha hecho. Y cuando se comience por hacer esta obra de justicia, Sr. Casaros Quíroga. Sres. ministros, no habrá Gobierno que cuente con un apoyo más firme, más fuerte que el vuestro, porque las masas populares de España se levantarán, repito, como en el 16 de febrero, y aún, quizá, para ir más allá, contra todas esas fuerzas que, por decoro, nosotros no deberíamos tolerar que se sentaran allí (Grandes aplausos.)

El Sr. PRESIDENTE: El Sr. Calvo Sotelo tiene la palabra para rectificar.

El Sr. CALVO SOTELO: Voy a contestar ahora, rapidísimamente, unas palabras y conceptos concretos del Sr. Casares Quiroga. Su señoría ha querido darme una lección de prudencia política... Ahora bien, Sr. Casares Quiroga; para que S.S. dé lecciones de prudencia, es preciso que comience por practicarla, y el discurso de S.S. de hoy es la máxima imprudencia que en mucho tiempo haya podido culminarse desde el banco azul...

"Para mí, el Ejército (lo he dicho fuera de aquí y en estas palabras no hay nada que signifique adulación), para mí, el Ejército —y discrepo en esto de amigos como el Sr. Gil Robles—, no es en momentos culminantes para la vida de la patria un mero brazo, es la columna vertebral. Y yo agrego que en estos instantes en España se desata una furia antimilitarista que tiene sus arranques y orígenes en Rusia y que tiende a minar el prestigio y la eficiencia del Ejército español.

"¿Que S.S. ama al Ejército? No lo he negado. ¿Que se trata de servir al Ejército? No lo he puesto en duda; lo que sí he advertido a S.S. es la necesidad absoluta de que se evite que el Ejercito pueda descomponerse, pueda disgregarse, pueda desmedularse a virtud de la acción envenenadora que en tomo suyo se produce... Por las calles de Oviedo, a las veinticuatro o a las cuarenta y ocho horas de la circular de S.S., que prohíbe ciertos desfiles y ciertas exhibiciones, han pasado tranquilamente uniformados y militarizados, cinco, seis, ocho o diez mil jóvenes milicianos rojos, que al pasar ante los cuarteles no hacían el saludo fascista, que a S.S. le parece tan vitando, pero sí hacían el saludo comunista, con el puño en alto y gritaban: "¡Viva el ejército rojo!'; palabras que no tenían el valor... (un señor diputado: No es cierto), lo dice Claridad. (El mismo señor diputado: No han desfilado por delante de ningún cuartel.)

"Esos vivas al ejército rojo quieren ser, quizá, una añagaza para disimular ciertas perspectivas bien sombrías sobre lo que quedaría de las instituciones militares actuales en el supuesto de que triunfase vuestra doctrina comunista. Pero no caben despistes. De los jefes, oficiales y clases del Ejército zarista, ¿cuántos militan y figuran en las filas del ejército rojo? Muchos murieron pasados a cuchillo, otros murieron de hambre; otros pasean su melancolía conduciendo taxis en París o cantando canciones del Volga. (Risas.) No ha quedado ninguno en el ejército rojo.

"Yo tengo, Sr. Casares Quiroga, anchas espaldas. Su señoría es hombre fácil y pronto para el gesto de reto y para las palabras de amenaza. Le he oído tres o cuatro discursos en mi vida, los tres o cuatro desde ese banco azul, y en todos ha habido siempre la nota amenazadora. Bien, Sr. Casares Quiroga. Me doy por notificado de la amenaza de S.S. Me ha convertido su señoría en sujeto, y por tanto no sólo activo, sino pasivo de las responsabilidades que puedan nacer de no sé qué hechos. Bien, Sr. Casares Quiroga.

"Lo repito, mis espaldas son anchas; yo acepto con gusto y no desdeño ninguna de las responsabilidades que se puedan derivar de actos que yo realice, y las responsabilidades ajenas, si son para bien de mi patria (exclamaciones) y para gloria de mi España, las acepto también. ¡Pues no faltaba más! Yo digo lo que Santo Domingo de Silos contestó a un rey castellano: 'Señor, la vida podéis quitarme pero más no podéis". Y es preferible morir con gloria a vivir con vilipendio. (Rumores.)

"Pero a mi vez invito al Sr. Casares Quiroga a que mida sus responsabilidades estrechamente, si no ante Dios, puesto que es laico, ante su conciencia, puesto que es hombre de honor; estrechamente, día a día. hora a hora, por lo que hace, por lo que dice, por lo que calla. Piense que en sus manos están los destinos de España, y yo pido a Dios que no sean trágicos. Mida S.S. sus responsabilidades, repase la historia de los veinticinco últimos años y verá el resplandor doloroso y sangriento que acompaña a dos figuras que han tenido participación primerísima en la tragedia de dos pueblos: Rusia y Hungría, que fueron Kerensky y Karoly; Kerensky fue la inconsciencia; Karoly, la traición a toda una civilización milenaria.

"Su Señoría no será Kerensky, porque no es ningún inconsciente, tiene plena conciencia de lo que dice, de lo que calla y de lo que piensa. Quiera Dios que S.S. no pueda equipararse jamás a Karoly." (Aplausos.)"

Discurso Nacionalización Petróleo - Carlos Andrés Pérez

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Carlos Andrés Pérez

"Nacionalización del Petróleo"

Discurso del presidente de Venezuela en Agosto de 1975 con motivo de la Nacionalización de los hidrocarburos

Enlaces: Reformas | Carlos Andrés Pérez | Hugo Chávez

"El Nacionalismo de hoy no es una aventura retórica sino el modo de concebir y de realizar una política del país y para los venezolanos dentro del común contexto de intereses latinoamericano"

"Venezolanas, Venezolanos:

El 6 de diciembre de 1974, desde este Santuario de la Patria, anuncié a la Nación la Promulgación del Decreto mediante el cual

se reservó al Estado la Industria de la explotación del mineral del hierro y se declararon extinguidas las concesiones a partir del lo de enero de 1975. Abierta como hoy el Arca y en exposición del Acta original de nuestra Independencia, para ratificar la decisión libertaria de los Próceres que fundaron la República.

En este día, que incorporamos a la historia de las grandes fechas nacionales, hemos puesto el Ejecútese a la Ley que reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos. Decisión que es fruto de un consenso resultante de un largo proceso de afirmación nacionalista y de maduración de la conciencia nacional. Culmina así una etapa que define los nuevos rumbos de Venezuela.

La Nación entera comparte este gran momento. Como jefe del Estado soy el afortunado intérprete y ejecutor de esta voluntad de todo el pueblo de Venezuela. América Latina y todos los países víctimas del totalitarismo económico de las grandes naciones industrializadas, nos acompañan y celebran con nosotros este paso de audacia y serena responsabilidad. Porque está enmarcado dentro de la coyuntura histórica de las reivindicaciones fundamentales del Tercer Mundo.

El 12 de marzo de 1974, al prestar juramento ante el Congreso de la República para ejercer la Presidencia de Venezuela que puso en mis manos la generosidad del pueblo, dije estas palabras que hoy adquieren significación de compromiso cumplido:

«Esta década de los años 70 será la de los grandes logros para Venezuela y la América Latina. Aquí en este Congreso, en diciembre de 1970 encendió su llama reivindicatoria el Petróleo. Recuperamos el manejo de los precios de nuestra riqueza fundamental. Venezuela tiene ahora la oportunidad de ofrecer a la América Latina, con el soporte del petróleo, colaboración eficaz para llevar adelante la lucha común por el desarrollo independiente, precios dignos para las materias primas y participación justa y de equilibrio en el comercio mundial».

«El Nacionalismo de hoy no es una aventura retórica sino el modo de concebir y de realizar una política del país y para los venezolanos dentro del común contexto de intereses latinoamericanos».

«Vamos a realizar la vieja aspiración de nuestro pueblo de que el petróleo sea venezolano. Diferentes dispositivos legales existen que garantizan la reversión pero hoy vemos la conveniencia de adelantar el proceso para fijar de una vez la nueva política petrolera nacional y nacionalista. Ante el país debemos discutirla y aprobarla. Será el Congreso Nacional quien diga la última palabra, pero no por ejercicio de simple mayoría parlamentaria sino en nombre y por decisión de la Nación entera».

«Más que una nueva Ley se requiere el acuerdo de los venezolanos sobre lo que podemos y debemos hacer para cumplir con este mandato singular y único que nos entrega la historia. Ningún dogmatismo cegará la política petrolera del Gobierno que hoy se inicia. Entiendo que la nacionalización del petróleo no es capítulo de la retórica sino un plan de acción. Mientras más suave sea el tono de la voz que usemos más fácil será oírnos y entendernos. Si gritamos corremos el riesgo de dar resonancias diferentes que nos alejen o confundan las metas que buscamos».

«Procederé a designar una amplia Comisión, integrada por personeros representativos de la vida nacional, que asesore al Gobierno en el estudio de las alternativas que habremos de examinar para ser sometidas a la consideración de este Soberano Congreso. De esta manera aspiro a procurar eficazmente el concurso de todos los venezolanos en la búsqueda del consenso mayor que sea posible para las trascendentales decisiones que nos corresponderá adoptar».

Diez días después, el 22 de marzo del mismo año de 1974, dicté el Decreto mediante el cual se creó la Comisión Presidencial para asesorar al Gobierno en el estudio de todo lo relativo a las medidas a tomar para asumir el control de la exploración, explotación, manufactura, refinación, transporte y mercadeo de los hidrocarburos. Y al recibir el juramento de sus integrantes, dije:

«La empresa que nos proponemos es de dimensiones colosales para lo que es y tiene que ser Venezuela. Requiere la unión de la voluntad de todos los venezolanos No se trata sólo de decisiones del Gobierno. Tampoco del proceso jurídico y práctico para el traspaso de la propiedad de la industria. Más allá nos espera la responsabilidad auténtica para la conducción eficiente de una industria que se mueve en parámetros no manejados jamás por venezolanos, con una estructura estatal que re ' conocemos ineficiente y pesada; y lamentablemente con escasa conciencia del espíritu público necesario y condicionante para asumir la conducción del destino petrolero nacional».

«Todas las previsiones serán adoptadas para no comprometer con apresuramientos y actitudes desordenadas o demagógicas el destino nacional. Se hace necesario consultar y buscar el acuerdo de todos para que cada quien se sienta identificado y solidario. Requerimos también de la experiencia de los países de la OPEP, de los europeos y latinoamericanos que hayan creado y desarrollado entes estatales que operan su industria petrolera. Buscaremos un asesoramiento. Venezuela tiene que aprender de todos ellos. En la vida de los hombres de los pueblos las lecciones se aprenden del error y del acierto».

El 23 de diciembre de 1974 al recibir el Informe de la Comisión Presidencial y agradecer sus servicios en nombre de la República dije lo que sigue:

«Estoy plenamente seguro de que luego del estudio que se hará del Informe que recibo, presentaremos al Congreso un Proyecto de Ley seguramente muy similar o igual al que hoy se nos entrega a nuestra consideración».

Todos estos propósitos se han cumplido. Y en este acto que acabamos de realizar ante la más calificada representación de los Poderes Públicos y de toda la colectividad nacional, se ha dado vigencia al dispositivo legal que pone en nuestras manos las decisiones fundamentales para tomar posesión integral de la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos el lo de enero de 1976, como ya lo hicimos el lo de enero de 1975 con el Hierro.

El Pueblo de Venezuela ha decidido ser sujeto de su propia historia. Ha hecho realidad la voluntad unánime de tener el control soberano de sus riquezas naturales. Represento en esta solemne oportunidad, más que en cualquier otra, a la Nación entera. A quienes respaldaron y a quienes circunstancialmente pudieron estar en desacuerdo con algún aspecto de la decisión que hemos tomado. Ninguna divergencia puede apartarnos de esta responsabilidad común que compromete a todos los venezolanos.

?Con interés y afirmativa preocupación seguimos en el curso de estos meses las apasionadas controversias que el Proyecto de Ley presentado por el Ejecutivo Nacional provocó entre los diversos grupos políticos que conforman el Congreso de la República, También los comentarios y polémicas que suscitó en el seno de la colectividad nacional, expresada por conducto de los medios de comunicación social. Podemos afirmar con patriótica satisfacción que la integración y las discusiones en el seno de la Comisión Presidencial que agrupó las más disímiles expresiones ideológicas del país, y los debates en las Cámaras Legislativas con todo lo ardorosos y contradictorios que pudieron ser, contribuyeron a la conformación de ese consenso indispensable que propuse al país el día de mi Toma de Posesión y que hoy se manifiesta en la adhesión solidaria de todo el pueblo.

No hay divergencia entre los venezolanos en cuanto a que es el momento y la oportunidad irrenunciable para tornar el control integral de la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos. Las divergencias, inevitables y hasta necesarias, se explican en los diversos criterios en cuanto a la forma o medios para llegar al objetivo supremo de la nacionalización de nuestro petróleo. No contiene la Ley que acabamos de promulgar ninguna norma o concepto que contradiga a mediatice principios nacionalistas ni fundamentales intereses de Venezuela y de los venezolanos. Respeto profundamente las opiniones adversas y las dudas y hasta recelos que puedan albergar sectores políticos en cuanto a la forma y manera como administrará las normas legales contenidas en la Ley el Ejecutivo Nacional que presido. Aun cuando imposible es olvidar que aquellas decisiones que puedan involucrar peligrosas desviaciones en el proceso nacionalizador estarán sometidas a la previa aprobación de las Cámaras del Congreso en sesión conjunta, acepto la responsabilidad plena que me corresponde para demostrar en los hechos y actuaciones como no se desviarán ni un milímetro los objetivos esenciales que busca y ha obtenido Venezuela con la, nacionalización de su Hierro y su Petróleo.

El disentimiento en torno a las modalidades de la Ley pudo

producirse de manera franca y abierta. Así lo deseábamos y lo propusimos. Pero por encima de esa controversia pasajera, a mis compatriotas los anima y los conduce noción clara de que las áreas que afectan la soberanía nacional requieren un país unido, sólida y activamente consciente de sus responsabilidades.

Seguro como estoy de la firmeza y de la energía creadora que pondrá mi Gobierno en el éxito de la gran empresa que hoy iniciamos para conquistar nuestra liberación económica, no temo ni vacilo ante el compromiso que desde hoy asumo en representación de la República. Los hechos serán quienes se encarguen de despejar el horizonte irreversiblemente abierto hacia la conquista de la Gran Venezuela que nos haga auténticos dueños de nuestro destino. Es mi obligación de gobernante democrático recibir y entender las opiniones adversas como estímulos y anticipados alertas de que hay una Nación en pie y vigilante para seguir los pasos que el Gobierno tendrá que dar para afirmar esta trascendente y definitiva decisión que abre los caminos a la nueva Venezuela. Porque este acto de soberanía, que con unánime emoción realizamos los venezolanos, es también o debe ser un acto de voluntad creadora. Compromete nuestra madurez y la capacidad para conducirnos como pueblo adulto que ya no va a recibir más los fáciles beneficios de la renta del Petróleo ajeno, sino que va a crear con esfuerzo propio su riqueza y el bienestar para todos los venezolanos.

Sin complejos, con valiente audacia, vamos a emprender la tarea definitiva. Hemos asumido la decisión sin sujetarnos a dogmas políticos ni a intereses estratégicos de potencias continentales o extracontinentales. Hemos creado nuestro propio camino. Vamos a realizar una nacionalización sin aventuras, reflejo de una Nación madura, seria, reflexiva y racional que de ninguna manera permitirá que el petróleo sea instrumento de subordinación o dependencia ni medio de agresión o de perturbación internacional.

El Hierro y el Petróleo definitivamente en manos nuestras, nos obligan a asumir las más exigentes responsabilidades en el camino hacia la liberación económica de la América Latina. Nuestra conducta se enmarca dentro del sistema político de la democracia representativa que el pueblo se dio en la Constitución, Nacional el año de 1961. La historia contará esta proeza de una Nación en desarrollo que regida por un sistema constitucional democrático, tomó en sus manos las industrias básicas sin arrebatos retaliadores para reivindicar los derechos de Venezuela con reflexiva inteligencia creadora. No hemos copiado a nadie métodos o procedimientos para realizar nuestra revolución democrática y nacionalista. Hemos desarrollado nuestros propios mecanismos jurídicos sin hacer concesiones ni maltratar nuestra dignidad de país libre, sin menoscabar los derechos soberanos de la Nación.

Tenemos conciencia de que las decisiones que de ahora en adelante tomemos afectarán al país entero.

Sé que cuento con la solidaridad de los venezolanos por sobre las divergencias en torno a la Ley que hoy promulgamos. No defraudaré ese consenso y tranquilos pueden quedar quienes creyeron ver en las previsiones de la Ley atajos abiertos para la mediatización de nuestra soberanía o para el sumiso plegamiento a los intereses extranacionales que han venido explotando nuestros recursos naturales. La firme, honesta y gallarda posición de Venezuela interesa no sólo a nuestro pueblo sino a la América Latina entera y a los países del Tercer Mundo, en esa vasta área de entendimiento y de compromiso de la cual formamos parte.

. La Soberanía nacionalista de Venezuela se ha venido expresando plena y sincera, sin hostilidades, en busca de la cooperación, el entendimiento y la, amistad entre Gobiernos y Países. Estamos dando ejemplo de un nuevo concepto de solidaridad internacional que es a la vez expresión de repudio a todas las formas de explotación y de humillaciones que han sufrido nuestros pueblos.

El petróleo es hoy un problema económico y político mundial que involucra a Venezuela en una política exterior cada vez más exigente. Es el instrumento en manos de países del Tercer Mundo, los Miembros de la OPEP, para llevar a las naciones industrializadas al diálogo y a la comprensión que haga posible la creación de un nuevo orden económico mundial. Venezuela es actora y solidaria plena de esta controversia por la justicia internacional. Además de atender a sus particulares y obligantes compromisos de colaboración con las naciones hermanas de la América Latina.

Venezuela está frente a su gran destino. Tenemos conciencia de que está cambiando el rumbo del país. Nos hemos apartado de la rutina del conformismo. Hemos ido al fondo de nuestros problemas y estamos aprendiendo a convivir con los riesgos que conlleva una conducta independiente y soberana. Tanto el sector público como el sector privado, todos los venezolanos, deben tener conciencia de los serios peligros a que nos exponemos por las decisiones adoptadas. Así valoraremos nuestras fuerzas espirituales, la capacidad para la acción y mediremos nuestra decisión de afrontar las complejas tareas que nos esperan.

La primera victoria en el empeño común ha de ser la del optimismo sobre el pesimismo. Sociólogos de ayer pretendieron condenarnos a ser gobernados por dictaduras, desconociéndonos calidad o condiciones para los ejercicios de la democracia. Hoy no faltan las voces que pregonen una supuesta incapacidad nacional para manejar el petróleo.

El pueblo venezolano ha demostrado la falacia de aquellas afirmaciones de los sociólogos y predicadores del pesimismo. Los venezolanos hemos acometido a lo largo de la historia, grandes empresas; y en los últimos años, precisamente desde que la democracia gobierna al país, la juventud venezolana se ha adentrado masiva y resueltamente en los campos de 11 ciencia y la tecnología como para que hoy podamos afirmar que en las empresas petroleras, técnicos venezolanos y Ejecutivos venezolanos, son garantía plena para asegurar eficiencia y continuidad en el manejo de la empresa nacionalizada, sin que esto quiera decir que no valoremos en cuanto vale la colaboración de los técnicos extranjeros y mucho menos que neguemos nuestra dependencia tecnológica que habremos de vencer como hemos superado ya otros obstáculos para nuestro desarrollo independiente.

Las decisiones que hemos asumido comprometen por muchos años el esfuerzo nacional. El privilegio de mi Gobierno es el de haber iniciado esta radical y profunda transformación del país. Mi mérito será apenas el de haber dado comienzo a estas grandes tareas nacionales, de ponerlas en marcha, y me cuidaré de que por mi culpa y responsabilidad no se menoscabe ningún alto propósito de la Nación venezolana. Se trata de afirmar la fe de los venezolanos en nuestra capacidad para asumir responsabilidades que hasta ayer, resignados, dejamos en manos de los países que han explotado nuestras riquezas.

?En este momento de la patria los venezolanos estamos frente a la construcción del futuro nacional. El éxito o el fracaso no lo serán el de un Gobierno sino el de la Nación misma. Hemos renunciado a vivir de la fácil riqueza a que nos había acostumbrado el facilismo petrolero. Esta es la cuestión trascendental que debe unirnos. No puede ser objeto de controversia de los partidos ni de confrontación alguna entre diversos factores de la colectividad. Debe ser acción común. Compromete el porvenir de la República. Construir su futuro es nuestra tarea.

165 años después de la fundación de la República, obligados estamos a aprender la dolorosa lección de nuestra existencia. Reyertas partidistas y rivalidades personalistas son las culpables de las frustraciones nacionales. En el desprendimiento, en la humildad republicana, en la honestidad y en el coraje para hacer nuestro destino se cifra la esperanza venezolana. Administrar los recursos materiales requiere antes que todo visión para valorar y descubrir los grandes objetivos del país. Los caminos son difíciles y riesgosos. Para espantar los medios requerimos de profundas convicciones que empeñen nuestro esfuerzo y nuestra voluntad en la culminación de estas grandes decisiones nacionales.

El Gobierno no sólo está atento a los problemas de la economía. Sabe y entiende que otros valores, esenciales y determinantes, deben conjugarse con aquello si se quiere realmente hacer de Venezuela una patria soberana.

Esta mañana promulgué la Ley Nacional de la Cultura. Iniciativa y compromiso de mi campaña electoral que se hermana en su grandeza con esta otra de la nacionalización del petróleo. La historia nos demuestra que los pueblos que realizan su destino y afirman su propia personalidad colectiva, son aquellos que han dejado huella permanente en la cultura. Son los pueblos creativos quienes son capaces de conducir su propio destino. La literatura, la pintura, la música, el teatro, e¡ cine y todos los otros, medios de comunicación del espíritu humano, constituyen la infraestructura esencial de un nacionalismo auténtico.

Mi Gobierno ha demostrado ciertamente, con manifestaciones concretas, su interés por la cultura como fundamento y raíz de la revolución democrática que impulsa. Hoy quiero unir al júbilo nacional por la nacionalización del petróleo a los artistas, a los intelectuales, entregándoles la Ley de la Cultura, anunciándoles igualmente que el 5% de las becas Gran Mariscal de Ayacucho se dedicará al estudio de las artes y humanidades, lo que no disminuirá el número de técnicos pero sí afirmará el propósito nacional de construir un país . inspirado y orientado por el humanismo democrático que atiende a los valores del espíritu para servir al hombre y a la mujer venezolanos.

Puede Venezuela enfrentar hoy este gran reto con su destino, porque hemos logrado en los últimos años construir una democracia capaz de tomar estas trascendentales decisiones. Hemos adquirido madurez para estar seguros de la capacidad del pueblo venezolano. Es obra de todos. Ningún grupo o partido puede arrogarse como victoria suya lo que hoy podemos hacer como expresión de voluntad colectiva.

?Ya se ha dicho todo sobre la historia de nuestro petróleo, sobre la continuidad del proceso que hoy culmina, sobre la participación de muchos venezolanos, de todas sus fuerzas políticas en la conquista de esta suprema reivindicación. Ya se han examinado con rigurosa y apasionada crítica las normas que constituyen la Ley que reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos. Venezuela entera está advertida de riesgos y peligros. Los partidos de oposición han alertado sobre sus recelos o suspicacias, la Nación entera ha estado atenta al gran debate de nuestro tiempo histórico. Ahora llegó el momento de la acción. Estoy seguro, y así lo afirmo con honda satisfacción, que quienes han expresado esos recelos y esas dudas absolverán con júbilo sincero al Gobierno que presido cuando demuestre en los hechos y con su conducta clara y honesta que no habrá rumbo que se tuerza en sus manos para emprender y consolidar esta etapa inicial que afirmará el futuro independiente de Venezuela. No escapa a mis compatriotas que si el éxito nos acompaña, será el triunfo de toda la Nación, de todos los sectores de la colectividad, será la propia consagración de nuestro sistema democrático y de los partidos políticos que lo sustentan. Oportuna es también la observación de que, en cambio, si la mediatización del esfuerzo o el fracaso del propósito pudiera ser resultante inmediata del acto que hoy estamos solemnemente protocolizando, será mi Gobierno el responsable fundamental. No puede ocultárseme esta realidad y a plena conciencia acepto la responsabilidad que me incumbe. Sólo pido confianza y respaldo, condicionado al juicio previo sobre las decisiones que me corresponderá adoptar dentro del Gobierno de la República como su jefe de Estado.

En esta etapa que iniciamos todos los venezolanos estamos igualmente comprometidos. Se trata de la creación de nuestras propias riquezas. Sólo podremos lograrlo si se crea y fortalece esa conciencia colectiva que estoy reclamando. Esta tarea exige trabajo y exige sacrificios. Al independizar la industria petrolera de manos extranjeras nos hacemos a nosotros mismos más dependientes del petróleo. Si no somos capaces de crear sólida base económica a partir de nuestros recursos naturales, habremos traicionado el sentido profundo de este acto histórico.

Hemos adquirido nuevas y definitivas responsabilidades. Los Partidos Políticos, los Empresarios y los Trabajadores, los venezolanos todos, y los extranjeros que con nosotros conviven y contribuyen al esfuerzo nacional del desarrollo, deberemos poner el mayor empeño en la creación de una riqueza permanente. Es la oportunidad de Venezuela frente a su gran destino para consolidarse como Nación libre y justa.

Con clara conciencia de todos estos factores hemos planificado cuidadosamente el traspaso a manos nacionales de la administración de la industria petrolera. Sobre la tinta fresca de la promulgación de la Ley dictaremos el Decreto de creación de la Empresa Petróleos de Venezuela que tendrá a su cargo la ejecución de la política del Estado y a la cual corresponderá planificar, coordinar, supervisar y controlar las actividades de las empresas operadoras de la Industria Petrolera Nacional. Apenas nos entregue la Comisión Delegada del Congreso Nacional los nombres de sus representantes, será designada la Comisión Supervisora de la Industria y del Comercio de los Hidrocarburos, adscrita al Ministerio de Minas para fiscalizar desde ahora hasta el 31 de diciembre todas las actividades de los Consorcios internacionales. Durante los próximos 45 días trataremos de concretar fórmulas de avenimiento con respecto a la indemnización que corresponde a los concesionarios de acuerdo con los términos de la Ley, que serán previamente conocidas y aprobadas por el Congreso Nacional. Y de no lograrse el avenimiento, no vacilaremos un momento para entregar a la Corte Suprema de justicia la decisión sobre el monto de la indemnización.

Ratifico en esta hora de resonancia histórica que Petróleos de Venezuela será una Empresa al margen de las contingencias de la vida política nacional. Se regirá por los intereses globales de la Nación sin tomar en cuenta, situaciones pasajeras o intereses particulares. Mañana se conocerán los nombres de los honestos e ilustres venezolanos que integran el equipo.

Desde este mismo sitio, el 5 de julio, en el Mensaje a los venezolanos expliqué con pormenores y detalles los mecanismos operativos de la Empresa Petrolera Nacional, ahora concretados en los instrumentos legales aprobados por el Congreso y por el Consejo de Ministros.

La política conservacionista que ha caracterizado la acción oficial sobre los recursos naturales renovables y no renovables, se mantendrá firme y activa sobre los hidrocarburos. Reafirmo la determinación que adopté al iniciar el Gobierno, de no continuar los estudios para instalar plantas de gas licuado para la exportación. El gas será para la industrialización nacional, gran reserva para el porvenir vigoroso de la industria petroquímica venezolana. En año y medio de acción administrativa hemos disminuido radicalmente la relación gas desperdi ciado-petróleo y se está usando el 98% del gas asociado-producto.

Puede Venezuela estar confiada y segura en que iodo está preparado para esta nueva etapa de la vida nacional. Ahora sólo nos queda llevar a la realidad el propósito de hacer de la industria petrolera ejemplo de seriedad y eficiencia para asegurar y acelerar el desarrollo independiente. Requisito indispensable será la cooperación de todos con trabajo, con vigilancia y con esfuerzo colectivos.

Venezolanas, Venezolanos:

No debemos olvidar en la euforia de este gran momento nacional que el camino de nuestra independencia, económica recién se comienza. Será tarea cotidiana sin complacencias ni complicidades. Ahora no tendremos excusas para nuestros fracasos. La tarea es absolutamente nuestra y la riqueza que podamos crear será obra nuestra. Pero también ahora seremos responsables o culpables de la miseria de nuestros niños, del abandono de nuestros cultivos y del desamparo de nuestro hogares.

El esfuerzo nacional supone y exige la formación de una masa trabajadora consciente de sus derechos. Fuerza social que para ser fiel a sí misma no puede permitir que el producto de la riqueza nacional se concentre en pocas manos o sea derrochado por el Estado. Tampoco permitir que existan privilegiados entre los trabajadores. Debemos establecer desde ahora, por encima de intereses particulares, las condiciones, para que la nuestra sea una sociedad verdaderamente justa, de todos los venezolanos.

Por lo que respecta a las prestaciones sociales de los trabajadores, señaladas en la legislación laboral y la contratación colectiva, ellas deberán ser depositadas en el Banco Central de Venezuela dentro de los quince días siguientes al día de hoy, calculadas sobre la base del salarlo del trabajador para la fecha en que se extingan las concesiones. Continuarán en vigor, sin embargo, los fideicomisos constituidos conforme a la Ley del Trabajo recientemente modificada o los planes establecidos de común acuerdo entre los concesionarios y sus trabajadores para el momento de la promulgación de la Ley. Interesa destacar en este punto que, conforme a lo dispuesto en la Ley que hoy se promulga, la sustitución de patrono que ha de producirse no afecta la continuidad de la relación laboral.

Cabe señalar que no conviene ni a los intereses del país, ni a los de las empresas estatales encargadas de administrar la industria nacionalizada, ni a los propios trabajadores en general, que el Ejecutivo Nacional proceda a la entrega de las casas que habitan algunos de los trabajadores, antes de estudiar a fondo el problema y de poner en marcha un plan de vivienda que abarque a todos los trabajadores de la industria. De lo contrario ello constituiría una marcada injusticia con los demás trabajadores, de paralelos méritos, y crearía serios problemas a las empresas estatales.

El orden económico que hizo posible la explotación de los recursos naturales de los países pobres llega a su término. Los pueblos del Tercer Mundo ya no están dispuestos a permitir que se le paguen precios viles por sus materias primas. Se ha proclamado un nuevo orden económico internacional. Los países industriales, entre tanto, viven una crisis de malos entendidos que no les permite aceptar que los países explotados asuman la defensa activa de sus propios intereses y tomen sus propias decisiones.

A los compatriotas latinoamericanos quiero unir en este mensaje a los Venezolanos. Quiero decir con fe y optimismo en el destino de Venezuela, como dijo el Libertador Bolívar en el Congreso de Angostura: «Sólo la democracia es susceptible de una absoluta libertad». Para responder la pregunta que se hace a continuación: «¿Pero cuál es el Gobierno democrático que ha reunido a un tiempo, poder, prosperidad y permanencia?». La duda del Padre Libertador es la que hoy los venezolanos vamos a despejar en su patria, para ejemplo y continuidad de su obra. Es nuestro empeño lograr un Gobierno democrático poderoso, próspero y permanente para todos los pueblos de la América Latina.

El petróleo es nuestro y está en nuestras manos la posibilidad de demostrar que somos capaces de manejarlo, que podemos confiar en nosotros mismos, que será herramienta de desarrollo democrático, de justicia social.

El petróleo venezolano ha de ser instrumento de integración latinoamericana, factor de seguridad mundial, de progreso humano, de justicia internacional y de equilibrada interdependencia económica. Ha de ser también un símbolo de la independencia de Venezuela, de la voluntad nacional y una afirmación de su capacidad creadora como pueblo y como nación. El petróleo venezolano es un encuentro con nuestro destino. Ningún sitio mejor para expresarlo que en presencia de Simón Bolívar quien nos enseñó a creer en nuestro pueblo y supo luchar para demostrar de lo que somos capaces.

A mitad de ese camino ratifiquemos una vez más nuestro propósito irrevocable de demostrar que sólo una sociedad justa es posible dentro del respeto a la libertad humana. Comprometidos, sin posibilidad de retroceso, en la grandiosa obra de dar los pasos iniciales de la liberación económica de Venezuela, invito a mis compatriotas a realizar la tarea que es de todos.

¡¡MANOS A LA OBRA!!"